viernes, 29 de noviembre de 2013

El Cura Juan Carlos Molina: ¿con Dios o con el diablo?

El Padre Molina con Cristina Kirchner
El Padre Molina con el Papa Francisco
Como a todos, a mi también me sorprendió la designación del Cura Juan Carlos Molina al frente de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar). Sólo espero que este hombre esté a la altura de las circunstancias, ya que no cualquiera debe asumir la responsabilidad de dirigir un organismo como el Sedronar. El currículum de Molina me habla de una persona que trabaja cara a cara con quienes padecen la tragedia de las drogas, pero también me habla de alguien demasiado cercano a un gobierno que ha propuesto y defendido toda clase de cosas que ofenden a la moral argentina. Rezaré por él. 

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Olmedo al gobierno, Cristo al poder

Dos soldados de Cristo
Las juras

El lunes pasado asumieron los legisladores provinciales en Salta y lo más curioso que tuvo la ceremonia fueron las juras (sería bueno que, en lugar de que el evento se desarrolle el último lunes de noviembre, ocurra en cambio durante el último domingo del onceavo mes, ya que ese día se celebra la Solemnidad de Cristo Rey; serviría ello para recordarles a todos los electos que no son empleados de tal o cual líder, sino que son súbditos del Rey del Universo, al cual le deben infinita lealtad y obediencia).

Por un lado estuvieron los miembros del Partido Obrero que, como era de esperarse, pidieron no jurar ni sobre una Biblia ni sobre una Constitución Provincial, por lo que terminaron jurando sobre sí mismos. En su fórmula de juramento invocaron al “socialismo” y a la “clase obrera”. Pero junto a esos payasos, por otro lado estuvo Alejandro Nieva, quien juró por Alfredo Olmedo y por el Proyecto Salta Somos Todos 2015.

El gesto de Nieva, aunque peculiar, habla del compromiso de este hombre con un conjunto de ideas y propuestas pensadas para mejorar la calidad de vida de los salteños. También deja entrever que Nieva es un hombre leal a un líder, lo cual en principio no está mal.

Judas vestido de amarillo

El olmedismo, tanto a nivel nacional como a nivel provincial, ha fallado a la hora de articular un equipo parlamentario. Bernardo Biella llegó al Congreso de la Nación con una gorra amarilla, pero no tardó nada en acomodarse donde le pareció más provechoso para su bolsillo. Pese a su manifiesto individualismo, al menos Biella no ha traicionado sus ideales de defensa de la Vida, pero tampoco ha hecho demasiado para agitar esa bandera (por ejemplo cuando hace unos meses se convocó la sesión especial para tratar el tema del aborto, sólo Alfredo Olmedo asistió para evitar que en la Argentina se legalice el genocidio, en tanto que Biella brilló por su ausencia: así como no ha sido muy prudente como la paloma, así tampoco el médico ha sido muy astuto como la serpiente).

En el parlamento salteño la historia de acercamientos y alejamientos no ha sido muy diferente. Durante 2011 el Diputado Marcelo Bernad y la Diputada Liliana Mazzone decidieron sumarse a Salta Somos Todos y llevar al congreso local a la iniciativa amarilla. Pero un año después, sorpresivamente, Mazzone dijo que disintieron con Olmedo a la hora de avalar algunos proyectos (como el de la castración a violadores y el del tercer baño para homosexuales) y ella junto a Bernad dejaron SST para armar el Frente Democrático, que en las últimas elecciones se alineó del lado de Juan Carlos Romero. Sin embargo Mazzone no encontró lugar en ninguna de las listas romeristas, y terminó acusando al Júcaro de haberle “robado” la senaduría a Olmedo y diciendo que su ruptura con nuestro Diputado Nacional nunca fue definitiva. Lo que vulgarmente se llama "acomodarse".

La tarea apostólica

Pues bien, ante este escenario, reconforta saber que Nieva no apostará a la traición, que él no utilizó la gorra amarilla para lograr un puesto y después negociarlo con el Oficialismo o la Oposición para su beneficio personal.

¿Pero acaso eso es suficiente? Uno de los motivos por los que admiro a Olmedo es porque él representa uno de los pocos hombres de poder argentinos que han entendido la política como una tarea apostólica –actitud que debería de ser la habitual entre quienes se consideran cristianos. Todas las propuestas de Olmedo en la Cámara de Diputados de la Nación han tenido como objetivo diseñar leyes que contribuyan al cultivo de la virtud y al repudio del vicio. Quienes han visto en algunos proyectos olmedianos meras extravagancias populistas han juzgado desde el prejuicio y la estrechez mental aquello que era un camino innovador para la recuperación del orden cristiano del mundo.

La Revolución Amarilla está en marcha. Para que triunfe sólo hacen falta hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, muchos salteños, que quieran el fin de la corrupción, que amen la vida, que protejan lo propio, y que rechacen la mentira, es decir, sólo hace falta gente dispuesta a vivir el Evangelio, no sólo en el interior de sus casas, sino también en sus vecindades, en sus barrios, en sus pueblos y en sus ciudades.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Bien por Buzzi

De La Nación: 
El gobernador de Chubut, Martín Buzzi, obligó por decreto a todos los funcionarios públicos a someterse a una rinoscopia o análisis de sangre "para determinar el nivel de adicciones". Si bien se anunció que el estudio será voluntario, el propio mandatario aseguró que quien no se lo haga deberá dejar su cargo. 
Buzzi formuló el anuncio ayer, tras una reunión mantenida con el obispo de Comodoro Rivadavia, monseñor Joaquín Gimeno Lahoz, y anticipó que pedirá que se amplíe la medida a los poderes Legislativo y Judicial. Aseguró que los funcionarios que se nieguen a hacerlo "tendrán que tomar otro camino". 
También anunció que pedirá a los municipios que adhieran a la iniciativa y que, pasado mañana, el propio gobernador será "el primero en ir a poner la nariz y la sangre" para el examen. 
Buzzi eligió como escenario para el anuncio la ciudad de Comodoro Rivadavia, donde hace diez días un operativo de la justicia federal secuestró 36 kilos de estupefacientes y desmanteló los elementos de la primera cocina de cocaína encontrada en la Patagonia. 
El mandatario dijo que el decreto "responde a la pelea que estamos dando contra el narcotráfico. Si bien el consumo no está penado, los funcionarios tenemos la obligación de marcar una postura. En esto hay que poner la cara, pero también la nariz y la sangre. Quienes ocupamos cargos tomamos decisiones, firmamos resoluciones, trabajamos para la gente. Y eso demanda una responsabilidad". 
Consideró: "Quien se droga se vincula con la ilegalidad. Entonces, un funcionario que consume interactúa y tiene lazos con este ambiente. Hay que dar el ejemplo desde la política y decir claramente de qué lado estamos".
Me parece muy positivo lo que propone el Gobernador de Chubut. Alfredo Olmedo propuso exactamente lo mismo y hasta fue el único de los políticos salteños que dio a conocer los resultados de su rinoscopía. Esto demuestra, una vez más, que lo de Olmedo no era una extravagancia suya sino que estaba marcando el camino a seguir. Y ello fue posible, básicamente, por dos cosas: (1) Olmedo, desde el primer día como legislador, siempre prestó su oído a lo que la Iglesia tiene para decir sobre la realidad argentina, y (2) al pensamiento de Olmedo nunca lo influyó ninguna teoría sofisticada, sino que, a través del sentido común, llevó al Congreso de la Nación a la voz del pueblo argentino, es decir a la opinión de la mayoría silenciosa que, tratando de sobrevivir día a día, normalmente contempla pasiva como una banda de dirigentes egoístas y de escasa visión se ocupa de manejar la cosa pública. 

Lo único que espero es que lo de Buzzi no sea solamente un gesto para la tribuna, y que la acción en contra de las drogas en Chubut se vea acompañada por una consecuente acción a favor de la Vida que, con el correr del tiempo, se replique en todo el país.  

jueves, 21 de noviembre de 2013

Amar al pecador y odiar al pecado

noticias.iruya.com:
El ejercicio del poder durante casi tres décadas seguidas puede producir, entre otras cosas, alucinaciones y delirios de grandeza varios.  
Es el caso del senador nacional y exgobernador de Salta, Juan Carlos Romero, que mandó a publicar hoy en el diario de su propiedad la noticia de que su esposa y él habían participado de un 'cónclave general' convocado por el Papa Francisco en Roma. 
Según se puede ver en la foto que documenta el encuentro, el señor y la señora Romero no vestían la preceptiva púrpura, y el apretón de manos parece más bien haberse producido en una de las tantas vueltas olímpicas que el Sumo Pontífice da por la Plaza de San Pedro, en donde saluda a niños y enfermos, y no en el transcurso de un 'cónclave'.
En efecto, Romero no asistió a un cónclave general, asistió a una audiencia general, en la que la gente se acerca a la Plaza San Pedro a escuchar lo que el Sumo Pontífice tiene para decir (en los cónclaves se reúnen diversos individuos para discutir acerca de uno o más temas en particular). Espero que el Júcaro haya escuchado las sabias palabras de Francisco y haya interiorizado su mensaje, especialmente aquel en el que se repudia a la corrupción y al narcotráfico. 

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Lo que pienso de Andrés Suriani

El Tribuno, órgano de prensa de Juan Carlos Romero, habla de un “desbande” en Salta Somos Todos. El verbo es malicioso, pues para que haya “desbande” debe haber antes una “banda”, es decir debe haber algo parecido a un grupo de improvisados o a una gavilla dispuesta al saqueo, y ninguna de las dos cosas se ajusta a la realidad de Salta Somos Todos (aunque si describe bastante bien a otras fuerzas políticas que se presentaron en las elecciones de noviembre). Se ve que Romero está nervioso ante la posibilidad de que se abran las urnas de toda la provincia y se recuenten todos y cada uno de los votos emitidos, por lo que siente la necesidad de continuar desprestigiando a Alfredo Olmedo. Para ello ya no recurre a opositores (como lo hizo al convocar a Donda, Pinedo, Carrió, Sanz, Altamira, etc) sino que ahora busca entre los que estuvieron a la par del Diputado Nacional. Y allí aparece Suriani. 

Andrés Suriani ofició de portaestandarte de SST en las provinciales, y lo hizo pese a no ser afiliado al partido. Suriani me parecía un buen candidato. En lo personal no creo que este periodista sea un chanta –como si lo fue el fallecido Ernesto Aparicio, el liberado Arturo Cifre, y tantos otros personajes salidos de las alcantarillas que han sido parte del gobierno de la provincia de Salta–; tampoco lo considero un improvisado, sino todo lo contrario.

Mentiría al sostener que Suriani no me parece un sujeto interesante. Dueño de un discurso vehemente, comparto muchos puntos de vista con él y lo admiro por haber sido uno de los pocos que se movilizó cuando arrasaron con el monumento a los Bravos de Manchalá. Sin embargo hay algo que no me agrada de Suriani: su pertenencia orgánica al peronismo. Que no se me malinterprete: para mi no tiene nada de malo ser peronista, radical, renovador o cualquier otra cosa, el problema está en serlo mientras se utiliza un espacio político diferente como trampolín para los cargos públicos.

En la actualidad, el peronismo salteño es hegemónico (sus diversas expresiones poseen más de la mitad del apoyo popular). Pero ser hegemónico no significa ser homogéneo: de un lado hay una “izquierda” peronista encarnada en Urtubey, y del otro lado está la “derecha” peronista encarnada en Romero. Sería que hay algo así como un peronismo socialdemócrata y otro peronismo liberal en pugna por la provincia. Pues bien, Suriani quería un puesto de Senador Provincial para ser parte de eso: quizás para ser la “izquierda” peronista pero tinturada de conservadurismo cultural, o para ser la “derecha” peronista aunque libre de turbiedades. Fuese como fuese, Suriani nunca pretendió ser más que lo que es, vale decir, nunca quiso ser otra cosa diferente a un peronista. En ese sentido creo no exagerar al decir que bien pudo ser candidato por el Partido Justicialista, el Frente Salteño o cualquier otra colectora de Urtubey o de Romero, y todo ello manteniendo exactamente lo mismo que mantuvo durante la campaña con SST.

Y ahí está el problema. Peronistas, en Salta, hemos tenido miles, todos de diverso tamaño, color y pelaje. Y están arriba desde hace tres décadas. Treinta años gobernando para lograr lo poco que se ha logrado. Entonces es tiempo de otra cosa.

lunes, 18 de noviembre de 2013

El Partido Obrero de Salta: ¿qué hacer?

La disputa

El PO fue la fuerza más votada de la ciudad de Salta en las últimas elecciones municipales. Ello le permitió a esa expresión política obtener 9 concejales sobre un total de 21. Sin embargo eso no le alcanza para presidir el Honorable Concejo Deliberante de Salta, debido a que para hacerlo necesitan un total de once adhesiones, dos menos de las que actualmente tienen. De allí que los miembros del partido de ultraizquierda estén preocupados por no poder lograr su objetivo y, paranoicos, hayan comenzado a denunciar que el PJ quiere bastardear la voluntad popular de manera tal que la presidencia quede en manos de otra fuerza política que no sea el PO.

El PO quiere el control del Concejo Deliberante para plantear una agenda propia y presionar con ello al Intendente. Saben que hay mucho (dinero) en juego, y que no van a obtener los resultados que quieren si no consiguen primero imponerse en el recinto parlamentario.

Malos y peores

Carlos Zapata, Diputado Provincial electo de Salta Somos Todos y Concejal saliente, dijo que Arturo Borelli –el candidato a la presidencia del Concejo Deliberante por parte del PO– sería una opción “mucho mejor que Rodríguez”. En esto coincido con Zapata: Tomás “Turi” Rodríguez es el actual Presidente del cuerpo legislativo municipal y en los últimos años ha dado sobradas pruebas de ser un energúmeno, totalmente incapacitado hasta para ser representante del pueblo.

¿Pero qué hacer ante esta situación entonces? ¿Hay que aceptar a Borelli porque, pese a ser un nefasto trotskista, es menos malo que Rodríguez? ¿Hay que dejar que una fuerza siniestra como el PO se apodere del Concejo Deliberante para desalojar a los incapaces del Oficialismo?

El nuevo Concejo Deliberante se compone por cinco bloques: el del Partido Obrero (9 concejales), el del Partido Justicialista (6 concejales), el del Partido de la Victoria (2 concejales), el del Frente Salteño (2 concejales) y el de Salta Somos Todos (2 concejales). El PJ y el PV responden al Intendente Isa, mientras que las otras fuerzas son, prima facie, Oposición. Siguiendo la lógica democrática (como hace, por ejemplo, Zapata), la Oposición debería unificarse y darle la presidencia a Borelli, cediendo un voto del FS y uno de SST al PO para lograr los anhelados once votos. Empero no es tan sencilla la cosa.

Un pacto republicano

Valiente mujer tratando de exorcizar a Gabriela Cerrano
Hugo Daher es el autor del análisis quizás más lúcido sobre el PO de los muchos que se han publicado en estas últimas semanas. Básicamente Daher nos recuerda que el PO es ciegamente dogmático, y que su plan de acción contempla como válida la aplicación de la violencia. Es decir el PO no es una izquierda crítica que aprovecha las innovaciones para proponer soluciones creativas a los problemas de la gente, sino que es un grupo retrógrado que habitualmente procede según lo que indica un manual escrito entre la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX. Además su dirigencia se autopercibe como una vanguardia iluminada, por lo que todo lo que no coincide con sus opiniones es menospreciado y desacreditado de entrada. Prueba de esto último es la crítica que un Claudio Del Plá embriagado de poder hizo contra la Iglesia Católica: según su lógica, la Iglesia no puede participar en política, pero la política si puede participar de la Iglesia.

Es por ello que creo que lo conveniente para los salteños es aislar a los trotskistas. El PJ, el PV, el FS y SST deberían hacer un pacto republicano para anular las 9 bancas extremistas del PO. De esa manera se podría, por ejemplo, elegir dos presidentes (uno de los bloques que apoyan a Isa y otro de los bloques que no lo hacen, para que cada uno mande por el plazo de un año), y establecer una agenda común de temas que excluya aquellos tópicos planteados por el PO y con los que se esté en peligro de coincidencia con sus posiciones. Sería esa una buena forma de evitar tocar temas como la promoción del aborto, ya que sabemos que el PO está a favor, pero que además muchos de los miembros del PJ también lo están. Con el pacto republicano, los abortistas del PJ tendrían que llamarse a silencio, ya que apoyar esa iniciativa equivaldría a utilizar la agenda del PO, algo que, justamente, se está tratando de evitar para salvaguardar a la república de la violencia comunista. Así ganaría Salta.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Día Mundial de las Víctimas del Tránsito: un llamado a la reflexión

Hoy encontré un artículo de Daniel Guillermo Chas en el que se lee esto:  
Transcurrían los últimos días de octubre de 2005 cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución que proclama al tercer domingo de noviembre de cada año como el Día Mundial en Recordación de las Víctimas de Accidentes de Tránsito, alentando a conmemorar este día con el objetivo de atraer la atención pública sobre los siniestros viales, sus consecuencias y las acciones que pueden adoptarse para evitarlos. 
Años atrás, el entonces papa Benedicto XVI decía: “En este tercer domingo de noviembre, recordamos a todos aquellos que han muerto en accidentes de tránsito. Nuestro comportamiento en las carreteras debe ser responsable y respetuoso con los otros. Imploro a cada uno de vosotros, conductores, pasajeros y peatones, que seamos vigilantes y permanezcamos sobrios”. 
En 2001, Juan Pablo II oraba: “Invoco la compasión del Señor para todos los que perdieron sus vidas de manera trágica en las carreteras. Le pido a Dios que apoye a los lesionados, que frecuentemente sufren de por vida, así como lo hacen sus familias, que los ayudan en momentos de sufrimiento y aflicción. Pido a los automovilistas que conduzcan con cuidado y responsabilidad, para que todos los conductores respeten al prójimo”.
Los siniestros viales generan miles de víctimas fatales cada año en nuestro país. Y ello no es un producto de una fatalidad inevitable sino de la siempre evitable negligencia.

Hace falta, por tanto, que la seguridad vial sea considerada como un derecho humano inalienable y nuestros políticos -sean de derecha, izquierda o centro- planteen la cuestión como un compromiso multisectorial. Nadie puede quedar ajeno de esta problemática, porque la solución es un trabajo en donde toda la comunidad debe participar.  

Como pidieron los Papas anteriores (y como probablemente lo hará también el actual Papa Francisco): elevemos una oración por todas las víctimas de esta lamentable situación, y procuremos que en el futuro inmediato nadie se vea obligado a sufrir lo mismo. 

sábado, 16 de noviembre de 2013

Un defensor como la gente

La Argentina actual es un país con buenos atacantes, pero, en los últimos tiempos, es raro encontrar buenos defensores. Un país con ese desequilibrio entre ataque y defensa sólo le proporciona sufrimiento a su gente.

Tras la renuncia de Álvaro Ulloa a la titularidad de la Defensoría del Pueblo de Salta, se ha vuelto necesario designar un reemplazante. Entre los muchos nombres que se barajan, los dos más reconocidos son los de Martín Ávila y de Aroldo Tonini. El contraste, por ende, es gigantesco.

Aroldo Tonini, teoconservador 
De un lado está un ser intolerante, autoritario en ropajes de demócrata, agente de la decadencia, cultor del pensamiento único, censurador, tergiversador y malintencionado, y del otro está Tonini, aquel valiente que promovió la idea de que Salta se convirtiese en una “Ciudad Pro Vida” –proyecto que, al final, fue escandalosamente rechazado por la mayoría celebradora de la muerte que tiene el Concejo Deliberante salteño.

De más está decir que apoyo la candidatura de Tonini, un hombre que, pese a su cercanía al romerismo, es una de las voces más importantes de la política municipal de Salta. En una ciudad infectada por la peste del Partido Obrero, es necesario evitar que ello afecte a los salteños. De allí que la opción sea clara: Tonini para defender a la gente, Ávila para seguir agraviándola.