Mostrando entradas con la etiqueta cultura vial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cultura vial. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de diciembre de 2013

194 compatriotas

Raúl Padovani es presidente de la ONG PAVICEI (Padres de Víctimas de Conductores Ebrios e Irresponsables). El sábado, en un programa de radio, este señor afirmó que en Salta este año hubo 194 muertos en siniestros viales, una cifra un tanto menor que la del año pasado, pero que aún así es preocupantemente elevada.

Algo que Padovani señaló también es que los conductores más negligentes y peligrosos se encuentran en el interior de Salta, ya que en esa zona hay menos control que en la Capital y las campañas de concientización son más escasas. También indicó que casi el 80% de los siniestros viales tienen como protagonistas a las motocicletas, porque sus conductores suelen ser los más desprotegidos y los más imprudentes.


Pero quizás lo más impactante de las palabras de Padovani fue que recordó que 194 no es un número estadístico simplemente, sino que se trata de personas. 194 compatriotas fallecieron este año en las rutas y calles, por lo que muchas familias quedaron destruidas. Padres y madres perdieron a sus hijos, esposos y esposas quedaron viudos, hermanos, amigos, ahijados y padrinos se fueron y no volverán. A todos ellos se los llevó la irresponsabilidad, en algunas casos la propia, y en otros la ajena.

La seguridad vial es una deuda muy grande que los políticos mantienen con la sociedad en nuestro país. Otra más de las tantas.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Día Mundial de las Víctimas del Tránsito: un llamado a la reflexión

Hoy encontré un artículo de Daniel Guillermo Chas en el que se lee esto:  
Transcurrían los últimos días de octubre de 2005 cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución que proclama al tercer domingo de noviembre de cada año como el Día Mundial en Recordación de las Víctimas de Accidentes de Tránsito, alentando a conmemorar este día con el objetivo de atraer la atención pública sobre los siniestros viales, sus consecuencias y las acciones que pueden adoptarse para evitarlos. 
Años atrás, el entonces papa Benedicto XVI decía: “En este tercer domingo de noviembre, recordamos a todos aquellos que han muerto en accidentes de tránsito. Nuestro comportamiento en las carreteras debe ser responsable y respetuoso con los otros. Imploro a cada uno de vosotros, conductores, pasajeros y peatones, que seamos vigilantes y permanezcamos sobrios”. 
En 2001, Juan Pablo II oraba: “Invoco la compasión del Señor para todos los que perdieron sus vidas de manera trágica en las carreteras. Le pido a Dios que apoye a los lesionados, que frecuentemente sufren de por vida, así como lo hacen sus familias, que los ayudan en momentos de sufrimiento y aflicción. Pido a los automovilistas que conduzcan con cuidado y responsabilidad, para que todos los conductores respeten al prójimo”.
Los siniestros viales generan miles de víctimas fatales cada año en nuestro país. Y ello no es un producto de una fatalidad inevitable sino de la siempre evitable negligencia.

Hace falta, por tanto, que la seguridad vial sea considerada como un derecho humano inalienable y nuestros políticos -sean de derecha, izquierda o centro- planteen la cuestión como un compromiso multisectorial. Nadie puede quedar ajeno de esta problemática, porque la solución es un trabajo en donde toda la comunidad debe participar.  

Como pidieron los Papas anteriores (y como probablemente lo hará también el actual Papa Francisco): elevemos una oración por todas las víctimas de esta lamentable situación, y procuremos que en el futuro inmediato nadie se vea obligado a sufrir lo mismo. 

miércoles, 30 de enero de 2013

Armas por vehículos

Unos años atrás, cuando la situación económica del país no era tan penosa como la de ahora, hubo una fuerte promoción del consumo. Como el servicio de transporte público es desastroso en la Argentina, mucha gente aprovechó la buena época para adquirir sus propios vehículos. Se desató entonces una fiebre de venta de motocicletas, especialmente en ciertos sectores sociales. 

Yo creo que si se evalúa seriamente el fenómeno de la popularización de las motos se verá que los únicos beneficiados auténticos de dicho acontecimiento han sido los vendedores de motos. El resto de la población ha sufrido (con mayor o menor intensidad) el crecimiento de la cultura de las motocicletas: multiplicación de accidentes y hechos de tránsito, la instalación del motoarrebato como modalidad delictiva común, la contribución de las motos a la escasez de combustible, etc.

Por eso es un buen momento para escuchar a Olmedo:
Para el Diputado otro tema importante es que no se les permita a quienes compran motocicletas recibir su unidad si no exhiben el carné habilitante para conducir el vehículo. Señaló que “ahora sólo con una fotocopia del DNI entregan motocicletas a personas que en muchos casos no saben conducir, es como darles un arma”.