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martes, 7 de abril de 2015

Isa tiene que renunciar

Mauro Sabbadini –un funcionario de la Municipalidad de Salta– cínicamente sostuvo que hacer denuncias como la que hizo el Diputado Provincial Carlos Zapata, en una fecha tan cercana a las elecciones, es una especie de “pirotecnia” electoral que sólo distrae a los ciudadanos y no les permite enfocarse en las propuestas. Alguien debería explicarle a este sujeto que la denuncia es gravísima, y que alcanza para que Miguel Isa renuncie a toda candidatura o, incluso, puesto político, y se ponga a disposición de la Justicia para que se aclare la situación.

Por otra parte, el propio Isa, en lugar de colaborar con la aclaración de lo denunciado, sólo atinó a criticar a Romero y Olmedo por intermedio de sandeces del tipo que los candidatos no tienen un partido (lo cual no es cierto ya que Salta Somos Todos y el Partido Conservador Popular son partidos hechos y derechos), que Romero y Olmedo se sacan la foto con Mauricio Macri pero son emisarios locales de Sergio Massa (lo cual tampoco es cierto, ya que ambos candidatos no son “soldados del proyecto” sino gente comprometida fundamentalmente con Salta, por lo que es normal su vocación de apertura y consenso), y que Romero y Olmedo no están en política para trabajar por sus ideales sino por sus intereses (lo cual, obviamente, es sólo una chicana sin fundamento de ningún tipo).

Lo que me llama la atención del discurso de Isa es que acusa a Romero y Olmedo de no jugar con las reglas de la política tradicional. Alguien debería explicarle a este sujeto que, justamente, la política tradicional es lo que empujó a Salta y al país a la ruina en la que vivimos hoy, y que sólo los cretinos que viven de la política se escandalizan que alguien no respete las reglas que ellos mismos impusieron. Entonces más que nunca hace falta liquidar la vieja política de los Isa y los Urtubey para iniciar una nueva fase republicana y democrática, que sume la experiencia de algunos como Romero y la creatividad y la capacidad de trabajo de otros como Olmedo.

La cereza del postre: el Intendente Isa, textualmente, dijo que lo que Romero y Olmedo “llaman populismo, nosotros lo llamamos inclusión”. Con esa frase dejó en claro que Isa no llama a las cosas por su nombre, sino que pretende corregir la realidad no a través de la búsqueda de soluciones sino, simplemente, cambiando el modo en el que hablamos.

Isa tiene que renunciar. Ya. Los salteños no merecemos esto.  

viernes, 27 de marzo de 2015

Hay que tapar los baches


Finalmente se produjo el debate entre Miguel Isa y Alfredo Olmedo. Quien garantizó las condiciones para un intercambio productivo fue el periodista Martín Grande. Hubo tres ejes importantes de discusión: la política, el narcotráfico y la educación. 

* Política: Isa criticó a la fórmula Romero + Olmedo porque ambos trabajaron con agendas políticas distintas mientras fueron legisladores (por ejemplo dijo que mientras uno votó por la nacionalización de YPF, el otro apoyó su privatización). Sin embargo eso sólo demuestra la miopía política del Intendente de Salta. 

En diciembre del año pasado, Sergio Massa aseguró que -después de ganar la presidencia- YPF retornará al norte de Salta. El propio Romero sostuvo que ello es lo mejor que puede sucederle a la provincia. Esto es signo de que, más allá de lo que haya sucedido en el pasado, la fórmula Romero + Olmedo piensa en el futuro del país. Si Romero ahora se arrepiente de lo malo que hizo y quiere enmendarlo, creo que hay que darle la posibilidad. La gente que va a votar a Romero no lo va a hacer sólo por lo que hizo, sino fundamentalmente por lo que hará. 

* Narcotráfico: consultado por el tema, Olmedo dijo que desde el gobierno va a trabajar para que la frontera argentino-boliviana deje de ser un colador. Propuso utilizar drones, derribar aviones sospechosos y aumentar la presencia de la Gendarmería Nacional y del Ejército Argentino para frenar la narcolonización. 

Isa, en cambio, sólo volvió sobre lo mismo preguntando: ¿por qué habría que creerle a Romero que frenará el narcotráfico si en sus 12 años como Gobernador no lo hizo? Otra vez la miopía. En los últimos 10 años el avance de la droga en nuestro país ha sido impresionante. Cuando Romero fue gobernador también ingresaba la droga, pero no en el grado en que lo hace hoy en día. Entonces es buen momento para que Romero corrija aquello que no corrigió en su momento (y ante que Urtubey tampoco hizo demasiado para eliminarlo).  

* Educación: en este asunto Isa se comportó como un tecnócrata, dándole la razón a Olmedo. Básicamente el Intendente de Salta empezó a sacudir cifras: el gobierno de Urtubey aumentó en 930% el presupuesto destinado a la educación, el 50% de las escuelas ranchos que habían en Salta fueron sustituídas por escuelas modernas, el 87% de los alumnos salteños van a la escuela pública, lo que significa que la educación privada es desestimada por las familias que confían en el sistema de enseñanza auspiciado por el gobierno. 

Sin embargo esos datos sólo ocultan la realidad. Olmedo señaló que hoy en día muchos alumnos pasan de curso porque el gobierno presiona para que se apruebe a los chicos en lugar de para que se les enseñe correctamente. Los docentes, ante esta situación, son comprados por el gobierno, que les pide que toleren toda clase de faltas disciplinarias y les den acceso al título a jóvenes que llegan a la mayoría de edad sin saber leer o calcular. Entonces ni el docente es feliz (ya que no puede hacer su trabajo como corresponde), ni los jóvenes obtienen nada positivo (ya que terminan la escuela sin haber adquirido cultura general, ni instrumentos de razonamiento crítico, ni valores útiles para la vida cotidiana).   

En conclusión es obvio que Salta está llena de baches, y que Isa y Urtubey están cómodos con ese escenario. Pero los salteños nos merecemos una provincia sin baches. 

martes, 10 de marzo de 2015

Liendro: cerrá la cola un minuto aunque sea

Mercedes Junco hizo algo políticamente incorrecto: decir la verdad. “Muchas veces la violencia [doméstica] es culpa de las mujeres” fue la frase que pronunció en un programa de televisión.

Descontextualizadas, las palabras de Junco suenan raras, más considerando que ella es una funcionaria del gobierno salteño que trabaja en el Ministerio de Derechos Humanos de la provincia. Sin embargo lo que dijo es coherente, y no sólo eso: también es perfectamente consistente con el discurso oficial del progresismo contemporáneo. En efecto, Junco sostuvo que las madres deben adquirir el hábito de distribuir las tareas hogareñas entre todos sus hijos (mujeres y varones), ya que la costumbre actual entre las mujeres con las que trata a diario, mujeres provenientes de los sectores más carenciados, es la de inculcarle a las hijas mujeres las tradiciones hogareñas y evitarles a los hijos varones el aprendizaje de las mismas. Esto, según Junco, genera una relación conflictiva entre hombres y mujeres, porque el sistema laboral actual obliga a que las mujeres dejen la seguridad del hogar para ir a buscar el sustento material junto a los maridos (si es que los tienen), entonces ya no se puede criar a los hijos según ese patrón de comportamiento en el que ellas permanecían en casa y ellos andaban afuera. Las mujeres mismas, según esta perspectiva, estarían perpetuando el modelo de la mujer sumisa y el hombre autoritario.

El discurso de Junco es perfectamente realista. En lo personal creo que el Estado debería hacer más por mantener vigente el modelo tradicional de familia y las prácticas sociales que de él emanan, pero se comprende que Junco, desde su posición en Derechos Humanos, hace y dice lo que juzga como lo más provechoso en el escenario actual.

Ahora bien, el problema es que Rodrigo “Victoria” Liendro ignoró (¿a propósito?) todo lo que Junco dijo, y sólo se quedó con la frase de que a la culpa de la violencia doméstica la tienen en ocasiones las mujeres. Desde su cuenta de Twitter, este muchacho no vaciló en repudiar a Junco. Y, por supuesto, la prensa a la que le encantan los pleitos recogió las tonterías de este inepto de Liendro y desató una jornada de linchamiento contra Junco.

Liendro, más allá de cobrar un abultado salario como funcionario municipal salteño, no ha hecho nada por Salta más que, desde su posición, generar disputas y conflictos. El sujeto no está en el gobierno para sumar, no pretende mejorar la vida de los salteños, sólo le interesa impulsar su agenda: el elegebetismo. Pero el verdadero problema no es él, es aquel que se lo permite, es, en este caso, Miguel Isa, actual Intendente de Salta, y ladero de Urtubey en las próximas elecciones. 

jueves, 28 de agosto de 2014

Abra la billetera Intendente

Informa El Tribuno: 
En la sesión ordinaria de ayer, los concejales opositores exigieron que se diferencie con claridad entre "publicidad de los actos de gobierno" y la "propaganda electoral". La voz cantante estuvo en Angelita Di Bez (SST), quien presentó un proyecto de ordenanza que prohibe que el intendente de turno y sus funcionarios "puedan aparecer en la propaganda y publicidad oficial de la Municipalidad, en cualquiera de sus modalidades (televisivas, gráficas informáticas, ploteos de vehículos municipales y cualquier otro medio visual)". Socorro Villamayor (FS) se sumó en el apoyo pidiendo "límites bien claros".
Excelente iniciativa. Sin embargo, para no ser tan prohibitivos, creo que se podría habilitar la posibilidad de que los gobernantes incluyan sus nombres o sus fotos en las obras del Estado: para ello el propio funcionario interesado en atribuirse la obra debería abonar un canon con fondos salidos de su bolsillo (en lo posible sería bueno que se fije un monto bastante elevado, algo así como el equivalente a 15 sueldos mínimos para que un cartel diga "Intendente Miguel Isa" o "Intendente Juan Pirulo"). 

miércoles, 6 de agosto de 2014

Con funcionarios así, ¿para qué queremos narcotraficantes?

Mensaje desde el Vaticano:
“Quiero expresar con total claridad que la droga no se derrota con la droga. La droga es un mal y con el mal no puede haber cesiones o compromisos”, dijo Francisco en el discurso que publicó la oficina de prensa del Vaticano. 
Sobre la legalización de las llamadas drogas blandas, el Papa explicó que “además de ser discutible desde el punto de vista legislativo, no produce los efectos que se habían prefijado”.
Y reiteró, como había dicho en otras ocasiones, su “no, a cualquier tipo de droga”.
Respuesta desde la Municipalidad de Salta:
"Es urgente el debate por la despenalización de la droga". Así lo manifestó el Secretario de Gobierno de la municipalidad, Mauro Sabbadini, cuando indicó que “es un debate que se tiene que dar, se avanzó en términos de la no judicialización de las personas que se encontraban con una cantidad para consumo personal; como secretario de gobierno voy a tomar posición en el momento que el debate se haga púbico".
“Hoy en día, debido a la accesibilidad para el consumo, fumar marihuana es normal. Antes la gran travesura adolescente era robar los cigarrillos de los padres, hoy es el consumo de sustancias. Esto último, no convierte a una persona en adicta”, aseguró Roman Ru, Secretaria de Salud Mental y Adicciones de nuestra provincia.

miércoles, 16 de julio de 2014

Del Far North a la Nueva Salta

Alas de poco vuelo

Con el Mundial de Fútbol finalizado, la carrera electoral despega. En Salta las elecciones provinciales están programadas para abril del próximo año, por lo que los meses comienzan a reducirse.

Después de idas y venidas, parece inverosímil que Juan Manuel Urtubey reemplace a Jorge Capitanich en su puesto de Primer Ministro. Urtubey quería ser Presidente, pero las encuestas muestran que tiene muy pocas chances. Por ello, si quiere alcanzar su objetivo, el Gobernador necesita hacer un salto cualitativo, exponiéndose ante la opinión pública de un modo como no lo ha hecho hasta ahora. El puesto de Capitanich le da esa posibilidad, pero también lo coloca en un escenario inestable en el que puede pasar cualquier cosa negativa, lo que lo obligaría a terminar responsabilizándose por ello y restar puntos en sus ambiciones.

De allí que Urtubey haya optado por hacer lo que le criticó a Romero: eternizarse en el cargo. Su candidatura a una re-re-elección es casi un hecho. Resta determinar quien será su compañero de fórmula.

La pandilla

Ante ese asunto danzan todo tipo de nombres. Miguel Isa, quien especula con ser gobernador, se conformaría con la vicegobernación en caso de que Urtubey quiera repetir mandato. Pretende que el PJ lo apoye, y, mientras tanto, suma a todos los que puede a su campaña (desde los elegebetistas a las iglesias cristianas) comprándolos con cargos y otras dádivas. Isa también está dispuesto a aliarse con Romero. Al actual Intendente le interesa, por lo visto, el poder (¿o serán los fueros?).

Otros dos que se han ofrecido a ocupar el cargo que actualmente ocupa Andrés Zottos son Sergio Leavy (Intendente de Tartagal por el Partido de la Victoria) y Marcelo Lara Gros (Intendente de Orán por el Partido Renovador Salteño). El argumento de estos dos sujetos es que su presencia garantiza la pluralidad ideológica –pues ambos, en la actualidad, pertenecen a fuerzas políticas diferentes al PJ–, y además vendrían a ser representantes del Norte provincial. Sin embargo basta con revisar los prontuarios de ambos personajes y recorrer un poco Tartagal y Orán para constatar que la idea de que Leavy o Lara Gros asciendan en la pirámide de poder provincial es un error tremendo, que el pueblo salteño no debería darse el lujo de cometer.

Reparación histórica

Un buen vicegobernador para Juan Manuel Urtubey sería su hermano Rodolfo Urtubey. Ambos comparten la misma sangre y por tanto la misma lucha (?).

Rodolfo Urtubey, actual Senador Nacional, estuvo dos años administrando un fondo financiero que, según se suponía, dotaría al Norte de Salta de la infraestructura que actualmente necesita. Empero el proyecto fue un fracaso. Aun así el Tolo consiguió su banca y desapareció de Salta (recientemente resurgió para las cámaras… nada más y nada menos que defendiendo al cleptócrata Amado Boudou).

Rodolfo Urtubey podría volver a la provincia y asumir el rol de vicegobernador para impulsar junto a su hermano a esa zona de Salta que parece deliberadamente olvidada. Allá la violencia crece día a día, expandiéndose desde los rincones más humildes hasta alcanzar la esfera política: hace no mucho Leavy declaró que debía mudarse a un cuartel militar para garantizarle seguridad, y en la municipalidad de Lara Gros, este mes, hubo un tiroteo en lo que parece ser un narcoajuste.

Ante esta realidad, creo que mi propuesta para el Norte provincial no está fuera de lugar: convertir a Orán en segunda capital de Salta, albergando entre sus límites al parlamento provincial. Quizás llenando de políticos salteños al Norte los Leavy y los Lara Gros se extingan, la frontera se calme un poco y llegue por fin la prosperidad a esa parte de la Argentina.  

miércoles, 25 de junio de 2014

Giacosa por la boca muere

Cuando Martín Grande fue candidato a Intendente de Salta en el 2011 propuso que las cooperadoras asistenciales –organismos estatales que padecen de una gran propensión a convertirse en agujeros negros de corrupción– fuesen administradas o, al menos, co-administradas por gente sugerida por la Iglesia Católica, para que de esa manera la transparencia de la gestión quedase garantizada y el clientelismo político se viese erradicado. Miguel Isa, en aquel momento, rechazó la idea, sosteniendo que para volverse operativa sería necesario una reelaboración de la ley provincial que regula el asunto.

Pues bien, transcurridos tres años de aquella ocasión, la propuesta de Grande fue reflotada como una iniciativa parlamentaria por Lucas Godoy. Resulta raro que Godoy, que es un militante de las peores causas morales, busque que la Iglesia Católica y otros cultos religiosos se involucren activamente en asuntos estatales, pero aún así esto ha sucedido.

De todos modos, como era de esperarse, alguien se opuso a la idea; lo curioso es que dicha oposición no tuvo de estandarte a los hombres del PO, sino a alguien proveniente del riñón mismo del isismo: el Diputado Provincial Guido Giacosa. Isa, quien ya está en campaña para el 2015 y por ello anda buscando aliados por todas partes, invitó cordialmente a Monseñor Cargnello a sumarse al manejo de las cooperadoras asistenciales, pero sin involucrarse en aquello que hace al control de la gestión (el cual, según Isa, es un mero trámite, ya que esa repartición se encuentra estructurada por estrictas normas ISO que no dejan lugar a las irregularidades).

La posición de Giacosa es similar a la de su jefe, pues él sostiene que en las cooperadoras asistenciales no existe la corrupción, por lo que pedirles transparencia es un despropósito (y, en todo caso, quien debe auditar a ese organismo es el Tribunal de Cuentas municipal, o sea que, según Giacosa, el ladrón debe actuar también de policía).

Sin embargo lo destacable aquí es que antes de fijar esa posición, Giacosa había hecho otras declaraciones a la prensa en donde quedó en evidencia que clase de sujeto es realmente. Textualmente el parlamentario dijo:
El Estado es laico y hay que mirar adelante, volver a darle el poder a las iglesias es retrasarnos un par de siglos. Mi visión general es de preocupación política respecto a esto. Políticamente a este arranque puritano le falta un poco de conversación.
Con esto Giacosa dejó en claro que es laicista y progresista, pero en un sentido anticristiano. Es decir, se puede defender la laicidad y el progreso y aún así conservar una visión cristiana del mundo mediante la cual aquel insensato que no cree puede vivir su vida intrascendente sin ser cuestionado por ello. Pero la versión de Giacosa del laicismo y del progresismo es contraria a la religión, por ello se alarmó hasta el punto de tildar de “puritana” a una iniciativa que no “retrasa un par de siglos” sino que nos lleva por fin al siglo XXI, época en la cual todos los actores de la sociedad se involucran en la toma de decisiones sobre aquello en lo que tienen competencia. La Iglesia Católica y los demás cultos religiosos reconocidos en Salta tienen una gran conciencia social y pueden aportar mucho al desarrollo humano, por ello deben colaborar estrechamente con las cooperadoras asistenciales.

Y así como resulta positivo que el Estado dialogue con los cultos religiosos para atender cuestiones sociales, debería prestarles un mayor oído para las cuestiones espirituales, las cuales son tan fundamentales para la vida cotidiana como el tener un techo bajo el cual dormir o un plato de comida del cual comer todos los días.  

jueves, 19 de junio de 2014

La demagogia viaja en colectivo

Hay que comenzar señalando lo obvio: lo gratuito no existe, pues alguien siempre termina pagando por lo que se cree que no tiene ningún costo. Sin embargo esta circunstancia no implica necesariamente que todo tiene que tener una tarifa explicitada. No es malo hacer regalos, lo único es que hay que tener en cuenta quienes son los destinatarios de dichos regalos.

En Salta sólo los policías viajaban gratis en colectivo. No hay ninguna ordenanza o ley que estipule ello; las empresas de transporte les otorgaban ese privilegio como un reconocimiento por su labor en defensa de la comunidad. A los policías ahora se les sumaron los estudiantes y los jubilados como beneficiarios de los boletos gratuitos de colectivo. ¿Por qué? Pues porque necesitan desplazarse de un lugar de la ciudad a otro y suelen ser gente con recursos más bien limitados (los jóvenes porque, en nuestro país, tienen prohibido trabajar y juntar su propio dinero, y los ancianos porque se los castiga recortándoles los sueldos).

En lo personal estoy de acuerdo con que policías, jubilados y jóvenes viajen gratis en colectivo, aunque creo que el beneficio no debería extenderse a los estudiantes superiores ni a los alumnos del secundario que traspasen los 18 años, pues quienes integran esos grupos ya son económicamente activos, o sea ya pueden trabajar. En Argentina ser estudiante terciario o universitario es ridículamente sencillo: con ir hasta una universidad o a un terciario público a principio de año llevando un par de fotocopias y un formulario, ya se está adentro del sistema educativo superior. Así de fácil es (salvo, claro, por unos pocos lugares en los que se exige un examen de ingreso –lo cual, dicho sea de paso, debería ser la norma para todas las universidades y los terciarios, y no la excepción extraordinaria como actualmente es–). De allí que prácticamente cualquier persona puede inscribirse en alguna institución de educación superior, obtener una constancia de que lo ha hecho, hacer los trámites correspondientes y no volver a pagar nunca más un boleto de colectivo. Por ello es claro que resulta demagógico incluir en el proyecto de boletos gratuitos a los estudiantes de más de 18 años: es un regalo que no merecen, es un mal uso del dinero del Estado.

Lo que también termina siendo demagógico es lo que hicieron los concejales isistas en la ciudad de Salta. Al extender el boleto de colectivo gratuito a los miembros del grupo de adictos en recuperación y de mujeres embarazadas sin obra social, se está cargando sobre las espaldas del trabajador (pues el dinero público en Argentina proviene de allí, ya que la industria escasea) a los parias de la sociedad.

Ciertamente un drogadicto que intenta dejar la vida destructiva en la que voluntariamente se metió y una mujer que no supo cerrar las piernas a tiempo para no sumar más pesares a su vida merecen compasión. Pero todavía no entiendo por qué deben recibir privilegios. En un país donde el trabajador no llega a fin de mes, resulta chocante que el lumpenproletariado –que, a diferencia del joven estudiante o del jubilado, a la sociedad puede retribuirle entre poco y nada– goce de un beneficio que a más de un asalariado le gustaría gozar para aliviar un poco su castigado bolsillo.

Pero los y las pobres infelices que se drogan o que se embarazan sin tener recursos para darles de comer a sus hijos no son culpables de esta situación injusta; quienes en verdad tienen la culpa de todo esto son -como no podía ser de otro modo- nuestros políticos salteños. La postura del isismo es parte de la campaña electoral del Intendente de Salta, quien, consciente de su baja popularidad, ha empezado a otorgar dádivas a diestra y siniestra, sumando a sus equipos a gente de los más variados perfiles, con la intención particular de conquistar el voto de los huérfanos espirituales de la provincia, los cuales –tras tantos años de gobiernos promotores de la decadencia– conforman la porción más amplia del electorado local. Isa sabe que el trabajador salteño no lo va a votar, entonces, deliberadamente, se ha puesto en su contra ejerciendo la más vergonzosa demagogia.   


martes, 25 de marzo de 2014

El próximo gobernador de Salta

I

Todavía falta un año para que se realicen las elecciones de renovación de autoridades en Salta, pero ya sobran candidatos, al menos candidatos a gobernador de la provincia. 

Marzo fue testigo del lanzamiento de las candidaturas a gobernador de Miguel Isa, Juan Carlos Romero y, por supuesto, de Alfredo Olmedo. También Juan Manuel Urtubey está interesado en conservar su puesto, sin embargo no ha parado de especular con una posible candidatura presidencial o vicepresidencial. 

Por como están las cosas hoy por hoy, creo que el gobernador de Salta en 2015 será uno de los cuatro hombres citados en el párrafo anterior. Urtubey es el más fuerte de los candidatos, sin embargo el Gobernador tiene el defecto de haber acompañado sin distancia crítica al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, lo que lo hace cómplice de la penosa situación económica y social que nuestro país actualmente atraviesa. Quizás a la hora de votar, los salteños tengan presente qué clase de dirigente tuvo la provincia en los últimos ocho años. 

Lo de Miguel Isa, por su parte, me parece una maniobra politiquera, algo así como un amague para no quedar rezagado. Lo que ha hecho el Intendente de Salta en los últimos años es, en verdad, desastroso, por lo que cuesta tomarse en serio lo de este sujeto. El Diputado Provincial Carlos Zapata ha señalado con exactitud muchas de las falencias de la gestión Isa:
Zapata cita, por ejemplo, la deficiente labor desarrollada en materia de control del comercio no autorizado en los espacios públicos de la ciudad; el incumplimiento sistemático de las normas que regulan la contención y racionalización del gasto público; la existencia de actividades ilícitas en el Mercado Municipal San Miguel; los bajos niveles en el cumplimiento de los planes de Obras Públicas del Municipio; la existencia de gastos, cuya rendición no se ha efectuado, por sumas millonarias; el desmesurado e injustificado crecimiento de la planta de personal municipal; el desmesurado e injustificado crecimiento de los gastos en publicidad, el injustificado desequilibrio entre lo recaudado en concepto de Tasa de  Inspección Seguridad Salubridad e Higiene y el costo de los servicios prestados por el municipio retribuidos por esta tasa; la falta de bacheo y repavimentación de calles de la ciudad.
Esto, en cierto sentido, explica la estupenda elección que logró el Partido Obrero el año pasado en la ciudad de Salta. 

El otro que también tuvo una buena elección el año pasado fue Juan Carlos Romero. Romero obtuvo la banca de senador nacional gracias a una ventaja muy escueta con respecto a Alfredo Olmedo, lo que significa que Salta -o al menos una parte de la población- está dispuesta a retornar a la vieja provincia en donde el turismo y los hoteles crecían al mismo tiempo en que los trabajadores recibían violentos palazos. Porque eso es, en definitiva, lo que Romero propone, ni más ni menos. Es una fórmula que ha servido para beneficiar a algunos gracias a las desgracias que padecieron los demás. 

II

Lo que Urtubey, Isa y Romero tienen en común es que los tres representan la continuidad del PJ. Tienen el mismo padre, aunque sus madres son diferentes (la de alguno se abre de piernas más rápido que las otras). Urtubey, consciente de sus virtudes, invitó a Isa y a Romero a competir los tres juntos en las PASO, cosa que fue descartada por sus contrincantes. 

Isa, entonces, se vende como el candidato peronista y se muestra dispuesto a pactar con Romero y Urtubey. Por ello el adversario contra el que ha decidido confrontar es el Partido Obrero. Si la grandeza de un hombre se mide por el tamaño de los enemigos, entonces ya sabemos cuanto mide Isa. 

Romero, en cambio, dice ser opositor. Para preparar su candidatura lo primero que hizo el Júcaro fue buscar a toda la gente del PJ marginada por Urtubey. Así se dice que hoy en día personajes como Fernando Yarade, Walter Wayar, César Álvarez, Marcelo López Arias, Armando Caro Figueroa y hasta Antonio Marocco estarían dispuestos a apoyar a Romero a cambio de los puestos de funcionarios que hoy ya no tienen pero que alguna vez supieron tener. Incluso se rumorea que José Vilariño y Sergio Leavy migrarían al romerismo en caso de ser necesario para seguir reteniendo poder. Que a nadie extrañe entonces que Carlos Villalba, Arturo Cifre, Diego Comba u otros personajes de esa calaña el día de mañana se conviertan en fervientes promotores del Júcaro. 

Pero los escombros del PJ no le alcanzan a Romero para construir una candidatura exitosa. De allí que el Senador Nacional ha salido a buscar aliados por fuera de la fuerza. Se supone que actualmente hay un acercamiento entre el romerismo y la UCR, pero el partido centenario ha negado que eso sea verdad. Es que, en realidad, el más interesado de los radicales en sumarse a la campaña "Romero 2015" es el más inauténtico de ellos: Bernardo Biella. Se sospecha que Biella incluso podría hasta llegar a participar de la fórmula ejecutiva con Romero, pero a los demás radicales no les interesa apoyar ese contubernio. 

La salvaje interna del Partido Renovador Salteño, por otra parte, se origina también de esta situación: un sector de sus dirigentes -el formado por los que en la actualidad tienen un cargo en el gobierno- quiere permanecer fiel a Urtubey, en tanto que otro sector -el de los que carecen de sillas en algún ministerio, secretaría o intendencia- quiere romper la alianza para ver a quien venderle los votos que aún le pertenecen. 

III

Urtubey, Isa y Romero son más de lo mismo. Llevamos 30 años de esto en Salta y las investigaciones señalan que Salta es la provincia más pobre de la Argentina, más pobre aun que Formosa, Chaco, Tucumán o Santiago del Estero. Creo que nos merecemos un cambio de aire. La experiencia de Ulloa como el vergel no pejotista de la Salta de las últimas tres décadas nos habla de un fiasco, sin embargo, antes que pensar que sin el PJ la provincia se vuelve ingobernable, creo que es mejor para todos repensar aquella gobernación a la luz de sus errores y aciertos, para que, cuando llegue el momento, algo diferente a lo mismo pueda imponerse como próximo gobernador de Salta y ser exitoso en la tarea.  

viernes, 2 de agosto de 2013

Hijos, entenados y huérfanos

En Salta siempre se ha cultivado el nepotismo, pero nunca antes se había planteado la desvergonzada posibilidad de legitimarlo como ha sucedido ahora. Me refiero, claro, al insólito evento denominado “Mil Hijos” que organizaron afiliados al Partido Justicialista para promover el “compromiso político” entre las familias de los funcionarios del gobierno de Urtubey (lo de “compromiso político” me suena a un eufemismo para decir “omertización”, pero quizás yo esté exagerando). 

Evita Isa –como no podía ser de otro modo– fue la estrella del evento, que contó con el generoso auspicio y la infaltable participación de Miguel Isa. La concejal capitalina Frida Fonseca, presente allí también con su prole, dijo que estos festivales de nepotismo sirven para el recambio político, pues el propósito es ayudar a los dirigentes jóvenes que más conocimiento de ideología peronista tienen y que más trabajo de militancia social realizan a aclimatarse al poder. Según Fonseca esos jóvenes mejor dotados en peronismo y militancia que el resto son, por supuesto, los hijos de los actuales funcionarios; para la concejal, ellos merecen ocupar más que nadie los espacios vacíos que se van generando, pero a condición de que antes salgan a la calle y se interioricen sobre el sistema de punteraje que mantiene viva la red clientelar que a los pejotistas le garantiza elección a elección un importante colchón de votos.

Entre los concurrentes a “Mil Hijos” estuvieron el hijo de Marcelo Lara Gros y la hija de Pablo Kosiner, dos jovencitos que siguen la misma senda electoralista que Evita Isa, pero con el deseo de conseguir cargos provinciales o municipales en vez de nacionales. Tanto uno como la otra se identifican como kirchneristas y, a través de Twitter, promueven la “revolución” de Cristina. Ambos me hicieron acordar a Gonzalo Quilodrán, pues los dos comparten con él una característica notoria: su orfandad espiritual.

En efecto, mientras Cristina Kirchner demagogiaba en Coronel Moldes, Quilodrán quebró en llanto. Las cámaras de televisión lo capturaron y toda Salta se enteró. Allí estaba el coordinador provincial de PROCREAR, llorando como si la Virgen María se le hubiese aparecido en una visión (sospecho, de hecho, que este sujeto frente a la Madre de Dios no emitiría las mismas lágrimas que emitió frente a la Presidente). Ciertamente cabe la posibilidad de que todo haya sido una farsa de Quilodrán, ¿pero que tal si no lo fue? 

Hace poco, hablando sobre la castración espiritual, señalé que la tendencia actual es que lo afectivo predomine sobre lo racional y que la política se sentimentalice. Pues bien Gonzalo Quilodrán es el mejor ejemplo de ello: un hombre del PJ escuchando un discurso trivial y llorando por eso, alguien de la política que pone su mente en piloto automático y se deja conmover por palabras calculadamente cínicas, una persona que gobierna comprando a su vez la burda propaganda oficialista, todo ello devela el grado de extremismo en el que se nos obliga a vivir a los demás, extremismo provocado por la ausencia de valores que no le fueron debidamente inculcados a quienes lo ejercen por quienes debían de hacerlo.  

Los jóvenes que participaron de “Mil Hijos” saben perfectamente de quienes son hijos o entenados, pero ninguno quiere reconocer que, en el fondo, no son más que huérfanos, y que por ello necesitan juntarse, enquistarse y, finalmente, atrincherarse en la política. No tienen más nada. No sirven para la política, se sirven de ella, que es distinto. 

sábado, 6 de julio de 2013

Sobre las asignaciones familiares

Los nombres y las sangres

La lista oficial con la que el Frente para la Victoria de Salta encarará las elecciones de este año es una obra maestra del nepotismo esotérico. “Urtubey” e “Isa” son los apellidos más visibles en la boleta. Si a ello se le suman los nombre simbólicos de “Evita” (Isa) y “Cristina” (Fiore), parecerá que el Oficialismo consiguió recrear cierta mística peronista en la que se combina a dos hombres de acción con dos mujeres de entrega. Sin embargo ello no es más que una ilusión óptica.

Urtubey, en este caso, es Rodolfo, un representante de la capital (de la Capital Federal) que con casi 200 millones de dólares en el bolsillo no supo hacer lo suficiente como para comprarse el corazón de los salteños.

Lo de Evita Isa es también penoso. La hija del Intendente se presenta como la novedad pero no demuestra ninguna intención de innovar. Es decir cuando Evita Isa sostiene eufórica que “la reforma de la Justicia es una lucha que recién se inicia” y se declara a favor de la eliminación de la República, queda claro que su sangre no es nueva sino tan sólo más joven: es más de aquello que actualmente nos está hundiendo, sólo que en un envase nuevo.

Mientras la mayoría de los kirchneristas empiezan a planificar su abandono de la delirante epopeya totalitaria de Cristina Kirchner (para refugiarse en las filas de Massa, Scioli, Sabatella o cualquier otro), Evita Isa no tiene problemas en admitir que está dispuesta a despojarse de su independencia en Salta y bancar lo peor del régimen K si llega a Buenos Aires. Y lo más indignante de todo es que a su campaña tan obscena la pagamos entre todos, gracias al famoso impuestazo que Miguel Ángel Isa impuso para financiarle la carrera a su hija sin tener que estar pidiéndole fondos a nadie.     

Peor que Caín

En la lista del Frente Popular Salteño, es decir en la lista de Juan Carlos Romero, aparece Sonia Escudero. La señora Escudero va por su tercer mandato como Senadora de la Nación, o sea intenta asegurarse seis nuevos años en su cargo para llegar a cumplir los 216 meses viviendo orondamente de la política.

Pero el principal problema del Frente Popular Salteño no es Escudero intentándose eternizar en el puesto, sino que lo más criticable de esa fuerza política es la presencia del propio Juan Carlos Romero. Al Júcaro los salteños lo hemos tolerado durante demasiados años. Sabemos, por tanto, que clase de persona es.

Ahora resulta que es Roberto “Tito” Romero el que nos recuerda de qué hablamos cuando hablamos del Júcaro. En una entrevista con Mario Peña, “Tito” Romero recordó que fue el propio Senador Nacional el que convenció a los otros Romero dueños de El Tribuno para que lo expulsen de la dirección del diario, allanándose así el camino para convertir al diario líder de Salta en un vocero oficial del Júcaro. Y agregó que sus sobrinos, es decir los hijos de Juan Carlos Romero, son igual de codiciosos, inescrupulosos y viles que el padre que los engendró. La misma sangre, la misma lucha.

Las pymes

Al frente del Oficialismo y la Oposición está Salta Somos Todos, una lista que propone el cultivo de valores, la revolución de ideas y la clarificación de los discursos para promover la Fraternidad entre compatriotas. Por supuesto que es Alfredo Olmedo el nombre más reconocible de Salta Somos Todos. Este hombre, dueño de una importante fortuna, quijotescamente optó por saltar a la arena política con la intención de ponerle un freno al descarrilamiento social, cultural y económico que vive la Argentina contemporánea. Pese a que hace cuatro años reside en Capital Federal, Olmedo es uno de los salteños que en los últimos 48 meses más han recorrido la provincia, visitando ciudades y pueblos, conversando con la gente, involucrándose en la comunidad.

Junto a Olmedo hay otra gente como Jasbel Singh o Ramona Riquelme, una para aportar juventud y la otra para aportar experiencia. Ninguna de las dos es familiar, ni amante ni siquiera amiga de Olmedo, pero ambas si son dos ciudadanas con una gran sensibilidad social y un inquebrantable compromiso con los buenos valores que merecen ocupar los cargos electivos que de otra manera quedarían en manos de chupópteros como Evita Isa o Sonia Escudero.

También frente a Salta Somos Todos, y a la par del Oficialismo y la Oposición, aparecen otras fuerzas provinciales que apuestan –a diferencia del olmedismo– por cerrar la política a la ciudadanía para tornarla en un asunto de familias disputándose los dineros públicos. Un caso paradigmático es el del Partido Obrero, en donde el matrimonio formado por Claudio del Plá y Cristina Foffani se las arreglan para embaucar a muchos salteños (especialmente a los jóvenes) con el fin de venderles rebeldía cultural y cambio social sólo para cobrar una cifra proveniente del tesoro público que de otra manera no podrían obtener.   

Y otra familia que busca convertir a la política en su modus vivendi (olvidándose que el político está para servir a la gente y no para servirse de ella) es la familia Biella. Bernardo y Juan Biella estuvieron a punto de sabotear el acuerdo al que habían llegado la Unión Cívica Radical, el Partido Propuesta Salteña y el Frente Amplio Progresista, embriagados de una soberbia que los llevó a intentar imponer los nombres de la lista que su coalición presentaría para las elecciones. Una muestra de prepotencia lamentable de alguien que triunfó en política gracias a los votos prestados.  

jueves, 27 de junio de 2013

Los políticos, la gente y los problemas

En una entrevista, Alfredo Olmedo señaló algo que es muy cierto:
“Hoy en día los jóvenes roban para drogarse, el delincuente está en la calle y la sociedad está entre rejas"
Meditando sobre esta declaración, y recordando lo que escribí sobre antipolítica hace unos días atrás, cada vez me queda más en claro que los problemas de la gente no son los problemas de los políticos. Ellos viven en un universo paralelo donde su cómoda realidad no tiene nada que ver con la dura realidad que nosotros enfrentamos a diario. Es decir hace unos días escribí sobre un contraste patético: Urtubey e Isa publicitan la inversión de una suma muy grande de dinero para contratar a César Pelli para que haga un museo, al mismo tiempo que las escuelas de la provincia se desmoronan por falta de mantenimiento. Los políticos por encima de la gente, más obvio, imposible.

Ahora, con las elecciones avecinándose, Salta publicita el voto electrónico. El voto electrónico no es más que un despilfarro de dinero en un sistema para sufragar que resulta poco seguro. Por otro lado, por estos días, gente de Orán recurre a la tecnología para elaborar un mapa del delito que sirva para ayudar a proteger a los ciudadanos de la amenaza de la delincuencia. Vale decir mientras los políticos invierten en tecnología para manipular la voluntad de los electores, la gente intenta darle un determinado uso a la tecnología con el fin recuperar un poco de la libertad que los malvivientes le han robado.  

Como digo: políticos y sus problemas por un lado, el pueblo y los suyos por el otro. Parece increíble, pero así es la Argentina actual. 

martes, 28 de mayo de 2013

La hemopolítica

Más portadores de sangre

La estrategia del Oficialismo salteño para las próximas elecciones parece ser el apostar por la “hemopolítica”, o sea que en el PJ de Salta suponen que los mejores candidatos para las legislativas son los que comparten la misma sangre de quienes ocupan los puestos ejecutivos. Esto significa que para el pejotismo local de los candidatos no importan los méritos curriculares, no importa la idoneidad moral, no importa la capacidad de trabajo, no importa su voluntad de proyectarse hacia el futuro, no importan sus ideas ni sus propuestas, lo único que importa para definir quien va a las urnas es la portación de sangre. Lo señalo porque es notorio que desde hace unos días se viene impulsando mediáticamente la fórmula “Rodolfo Urtubey Senador - Evita Isa Diputada”, con el obvio propósito de testear las posibilidades de éxito de la misma.

El efecto Jasbel

¿Pero por qué en el PJ eligieron a Evita y no a otro de los nietos de Daniel Isa? Probablemente ello se deba a que los demás jóvenes Isa, a diferencia de Evita, no están muy visiblemente involucrados con la cosa pública (lo que por supuesto no necesariamente significa que no tengan ningún vínculo alguno con el dinero que maneja el Estado). Sin embargo para mi hay algo más. Lo que yo percibo es que lo del Oficialismo es una respuesta ante lo que denomino el “efecto Jasbel”.

La figura de Jasbel Singh irrumpió con tanta fuerza que alteró el escenario político de Salta. Resulta muy positivo para la democracia que una joven mujer ocupe un primer lugar en una lista, pues ello deja en claro que el deseo de Salta Somos Todos es que las mujeres y los jóvenes ocupen el lugar de protagonistas en la política que merecen, y no que sólo aparezcan en las listas porque un denigrante cupo así lo exige. Y, además, Jasbel es atractiva para el elector salteño porque en ella no hay ambigüedades: Jasbel, como cientos de miles de salteños, se opone al aborto, al matrimonio entre homosexuales y a la despenalización de la droga, lo que marca una clara pauta de que su opinión coincide con la del pueblo en materia de Vida, Familia y Libertad (Evita, en cambio, no se sabe que opina sobre ello, yo mismo le pregunté sobre esas cuestiones hace no mucho a través de Twitter y no se dignó a responderme; es que no sería de extrañar que ella afirme ahora, por ejemplo, estar en contra del flagelo de la droga y luego, ocupando un puesto en el Parlamento nacional y obedeciendo a sus jefes de la Capital Federal, vote junto a sus compañeros de bancada a favor de la droga).

En el PJ, prestando atención a lo que Jasbel genera, decidieron replantear su manera de encarar las elecciones como quien da un manotazo de ahogado y no tuvieron mejor idea que imitar a Salta Somos Todos, la fuerza que más los aventaja en las encuestas. Así fue como la hija del Intendente capitalino anunció su salto a la arena; ella se suma a Godoy, Fortuny, Yarade y tantos otros profesionales de la política que desde hace años viven cómodamente gracias a que el Estado –mediante un ardid periódico en el que obliga a la gente a participar– les paga sus abultados salarios.

Tan sincera que se desboca

El día que Isa –me refiero a Evita– se sacó la foto con Urtubey –me refiero a Rodolfo– la joven no tuvo mejor idea que desbocarse defendiendo el polémico eslogan de campaña del Tolo: “la misma sangre, porque llevamos el mismo compromiso para con Salta, tenemos la sangre de los salteños, la que nos compromete cada día más”. La joven debió de haber dicho que tiene la “sangre salteña” no la “sangre de los salteños”, pues lo primero da a entender que habría una suerte de fusión entre lo que se es y donde se habita, y lo segundo, en cambio, significa que se está en presencia de un chupasangre que se ha adueñado hasta del líquido rojo que corre en el interior de los cuerpos de los salteños.

Evita Isa tiene el mérito de ser hija de su padre, lo que no le garantiza formalmente la candidatura, pero al menos si la habilita a intentar prolongar la dinastía, una más en Salta. ¿Hace falta realmente otra dinastía de estas?


Evita Isa, de puntera barrial a querer representar a una provincia