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martes, 10 de marzo de 2015

Liendro: cerrá la cola un minuto aunque sea

Mercedes Junco hizo algo políticamente incorrecto: decir la verdad. “Muchas veces la violencia [doméstica] es culpa de las mujeres” fue la frase que pronunció en un programa de televisión.

Descontextualizadas, las palabras de Junco suenan raras, más considerando que ella es una funcionaria del gobierno salteño que trabaja en el Ministerio de Derechos Humanos de la provincia. Sin embargo lo que dijo es coherente, y no sólo eso: también es perfectamente consistente con el discurso oficial del progresismo contemporáneo. En efecto, Junco sostuvo que las madres deben adquirir el hábito de distribuir las tareas hogareñas entre todos sus hijos (mujeres y varones), ya que la costumbre actual entre las mujeres con las que trata a diario, mujeres provenientes de los sectores más carenciados, es la de inculcarle a las hijas mujeres las tradiciones hogareñas y evitarles a los hijos varones el aprendizaje de las mismas. Esto, según Junco, genera una relación conflictiva entre hombres y mujeres, porque el sistema laboral actual obliga a que las mujeres dejen la seguridad del hogar para ir a buscar el sustento material junto a los maridos (si es que los tienen), entonces ya no se puede criar a los hijos según ese patrón de comportamiento en el que ellas permanecían en casa y ellos andaban afuera. Las mujeres mismas, según esta perspectiva, estarían perpetuando el modelo de la mujer sumisa y el hombre autoritario.

El discurso de Junco es perfectamente realista. En lo personal creo que el Estado debería hacer más por mantener vigente el modelo tradicional de familia y las prácticas sociales que de él emanan, pero se comprende que Junco, desde su posición en Derechos Humanos, hace y dice lo que juzga como lo más provechoso en el escenario actual.

Ahora bien, el problema es que Rodrigo “Victoria” Liendro ignoró (¿a propósito?) todo lo que Junco dijo, y sólo se quedó con la frase de que a la culpa de la violencia doméstica la tienen en ocasiones las mujeres. Desde su cuenta de Twitter, este muchacho no vaciló en repudiar a Junco. Y, por supuesto, la prensa a la que le encantan los pleitos recogió las tonterías de este inepto de Liendro y desató una jornada de linchamiento contra Junco.

Liendro, más allá de cobrar un abultado salario como funcionario municipal salteño, no ha hecho nada por Salta más que, desde su posición, generar disputas y conflictos. El sujeto no está en el gobierno para sumar, no pretende mejorar la vida de los salteños, sólo le interesa impulsar su agenda: el elegebetismo. Pero el verdadero problema no es él, es aquel que se lo permite, es, en este caso, Miguel Isa, actual Intendente de Salta, y ladero de Urtubey en las próximas elecciones. 

jueves, 5 de marzo de 2015

Sombras y luces de Urtubey

En el sitio Noticias Iruya.com publicaron una lista con cincuenta situaciones que pueden ser consideradas fracasos de la gestión de Urtubey como Gobernador de Salta. En esa lista aparece, por ejmplo, el drama del asesinato de las turistas francesas en la Quebrada de San Lorenzo, el uso de una fotografía del propio Urtubey en la portada de los manuales escolares de 4º año de la escuela primaria, y la distribución de planes ProCreAr y de viviendas construidas con fondos públicos a gente adinerada y vinculada al gobierno. También es criticable la aplicación del voto electrónico, el espionaje a políticos opositores y el nepotismo entre otras muchas cosas.

Pero hay cosas en esa lista que lejos están de ser errores, ya que, por el contrario, constituyen buenos aciertos de Urtubey: 

* Rechazo a la sentencia de la Corte Suprema sobre abortos no punibles
* Imposición de prácticas de religión católica en las escuelas públicas de Salta
* Fomento de los cuerpos de Policía Infantil en contra de los tratados internacionales
* Donación masiva de terrenos públicos a la iglesia católica
* La declaración de la emergencia social en materia de violencia de género
* El rechazo al matrimonio igualitario y el voto en contra de los legisladores afines al Gobernador
* El rescate del juez Soria, que quiso obligar a una menor violada a dar su hijo en adopción
* La asociación de PAVICEI a los controles de vehículos y conductores que efectúa la autoridad

martes, 9 de diciembre de 2014

Volver al futuro

La gente de El Diario de Salta publicó este artículo al cual adhiero: 
La lógica de la campaña –si puede llamarse así- implementada por los mercenarios “U” cuyo jefe y vocero es Santiago Manuel Godoy, transita sobre eje discursivo de presentar a Juan Carlos Romero como “el pasado que vuelve”, o “volver al pasado”. 
También intentan posicionar en el mensaje que la edad de Romero no se ajusta con una sociedad que se mueve en otro eje dinámico, en oposición a Juan Manuel Urtubey, a quien desean pintar como un paradigma de juventud política. 
Sin embargo, en los hechos la contradicción es notoria. Mientras Juan Carlos Romero avanza pausada pero firmemente en una construcción política con propuestas concretas, lo más interesante es que viene renovando estructuras, incluso las propias. 
Así, la salida del legendario Ángel Torres no es un dato menor, al que se suma que Romero viene “parando” ya candidatos en el interior y todas son caras nuevas, desconocidas para la política. 
Por el contrario, Juan Manuel Urtubey únicamente viene mostrando como posibles candidatos las mismas caras que hace décadas vienen lucrando con los cargos públicos, con un agravante, son todos traidores a su origen. 
A la cabeza de los “trans” (Según la RAE: “pasarse al otro lado”), se ubica el propio Santiago Godoy, experimentado camaleón político; luego, intenta posicionar a Pablo Kosiner, ex candidato a Vicegobernador del fallido Walter Wayar, quien también intenta reciclarse en el sector “U” camuflado en el Partido Cabildo Abierto, junto a Javier David, quien no encontrando espacios en el romerismo cometió la última felonía de “trans” pasarse al lado oficialista. 
No sólo son personajes desgastados, sino que además ni siquiera resultan ejemplos de coherencia política, sino sólo simples oportunistas sin valores personales ni tampoco ideológicos. 
La apuesta no es menor y resulta que Juan Carlos Romero le propone a la sociedad algo que nadie hizo hasta ahora, como es instalar un semillero de nuevas figuras, en contraposición a Juan Manuel Urtubey, cuya afición por los funcionarios mediocres no le permitió generar figuras nuevas y ahora tiene que echar mano al museo de cera de la política salteña.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Con funcionarios así, ¿para qué queremos narcotraficantes?

Mensaje desde el Vaticano:
“Quiero expresar con total claridad que la droga no se derrota con la droga. La droga es un mal y con el mal no puede haber cesiones o compromisos”, dijo Francisco en el discurso que publicó la oficina de prensa del Vaticano. 
Sobre la legalización de las llamadas drogas blandas, el Papa explicó que “además de ser discutible desde el punto de vista legislativo, no produce los efectos que se habían prefijado”.
Y reiteró, como había dicho en otras ocasiones, su “no, a cualquier tipo de droga”.
Respuesta desde la Municipalidad de Salta:
"Es urgente el debate por la despenalización de la droga". Así lo manifestó el Secretario de Gobierno de la municipalidad, Mauro Sabbadini, cuando indicó que “es un debate que se tiene que dar, se avanzó en términos de la no judicialización de las personas que se encontraban con una cantidad para consumo personal; como secretario de gobierno voy a tomar posición en el momento que el debate se haga púbico".
“Hoy en día, debido a la accesibilidad para el consumo, fumar marihuana es normal. Antes la gran travesura adolescente era robar los cigarrillos de los padres, hoy es el consumo de sustancias. Esto último, no convierte a una persona en adicta”, aseguró Roman Ru, Secretaria de Salud Mental y Adicciones de nuestra provincia.

lunes, 28 de julio de 2014

Estatizando por un sueño

En Sembrando Progreso -un libro que ya cumplió los 15 años desde que fuese editado por primera vez- Juan Manuel Urtubey habla sobre la importancia que la empresa privada tiene en el mundo contemporáneo. Hoy en día parece haber revertido su mirada, pues desde hace unos meses que el Gobernador promueve una campaña estatizadora en Salta. Así la ruta que administraba Aunor o el tren que administraba Ecotren pasaron a manos del Estado provincial. Con el tren todavía no se sabe bien que sucederá, pero a la ruta ya la convirtieron en un espacio gratuito, eliminando los peajes que antes cobraban para levantar las barreras.

Ese es otro rasgo característico del autor de Sembrando Progreso: la demagogia de lo gratuito (pues junto a las rutas, en Salta los jubilados y los estudiantes ya no pagan boleto de colectivo). El problema es que lo gratuito no existe, y eso bien lo sabe Urtubey. Siempre alguien paga por lo que pareciera no tener precio, pues sólo unos pocos salteños viven de la caza y la recolección, un tanto alejados del sistema capitalista.

De todos modos la fiebre estatizadora urtubeycista tiene un gran problema: la omisión de la banca provincial. En Salta quien maneja las finanzas del Estado es el Grupo Macro, que encabeza Jorge Brito. La rotunda negativa a revisar lo hecho por el banco le garantiza la continuidad en el territorio de la provincia. Esto equivale a una falta de transparencia absoluta.

miércoles, 16 de julio de 2014

Del Far North a la Nueva Salta

Alas de poco vuelo

Con el Mundial de Fútbol finalizado, la carrera electoral despega. En Salta las elecciones provinciales están programadas para abril del próximo año, por lo que los meses comienzan a reducirse.

Después de idas y venidas, parece inverosímil que Juan Manuel Urtubey reemplace a Jorge Capitanich en su puesto de Primer Ministro. Urtubey quería ser Presidente, pero las encuestas muestran que tiene muy pocas chances. Por ello, si quiere alcanzar su objetivo, el Gobernador necesita hacer un salto cualitativo, exponiéndose ante la opinión pública de un modo como no lo ha hecho hasta ahora. El puesto de Capitanich le da esa posibilidad, pero también lo coloca en un escenario inestable en el que puede pasar cualquier cosa negativa, lo que lo obligaría a terminar responsabilizándose por ello y restar puntos en sus ambiciones.

De allí que Urtubey haya optado por hacer lo que le criticó a Romero: eternizarse en el cargo. Su candidatura a una re-re-elección es casi un hecho. Resta determinar quien será su compañero de fórmula.

La pandilla

Ante ese asunto danzan todo tipo de nombres. Miguel Isa, quien especula con ser gobernador, se conformaría con la vicegobernación en caso de que Urtubey quiera repetir mandato. Pretende que el PJ lo apoye, y, mientras tanto, suma a todos los que puede a su campaña (desde los elegebetistas a las iglesias cristianas) comprándolos con cargos y otras dádivas. Isa también está dispuesto a aliarse con Romero. Al actual Intendente le interesa, por lo visto, el poder (¿o serán los fueros?).

Otros dos que se han ofrecido a ocupar el cargo que actualmente ocupa Andrés Zottos son Sergio Leavy (Intendente de Tartagal por el Partido de la Victoria) y Marcelo Lara Gros (Intendente de Orán por el Partido Renovador Salteño). El argumento de estos dos sujetos es que su presencia garantiza la pluralidad ideológica –pues ambos, en la actualidad, pertenecen a fuerzas políticas diferentes al PJ–, y además vendrían a ser representantes del Norte provincial. Sin embargo basta con revisar los prontuarios de ambos personajes y recorrer un poco Tartagal y Orán para constatar que la idea de que Leavy o Lara Gros asciendan en la pirámide de poder provincial es un error tremendo, que el pueblo salteño no debería darse el lujo de cometer.

Reparación histórica

Un buen vicegobernador para Juan Manuel Urtubey sería su hermano Rodolfo Urtubey. Ambos comparten la misma sangre y por tanto la misma lucha (?).

Rodolfo Urtubey, actual Senador Nacional, estuvo dos años administrando un fondo financiero que, según se suponía, dotaría al Norte de Salta de la infraestructura que actualmente necesita. Empero el proyecto fue un fracaso. Aun así el Tolo consiguió su banca y desapareció de Salta (recientemente resurgió para las cámaras… nada más y nada menos que defendiendo al cleptócrata Amado Boudou).

Rodolfo Urtubey podría volver a la provincia y asumir el rol de vicegobernador para impulsar junto a su hermano a esa zona de Salta que parece deliberadamente olvidada. Allá la violencia crece día a día, expandiéndose desde los rincones más humildes hasta alcanzar la esfera política: hace no mucho Leavy declaró que debía mudarse a un cuartel militar para garantizarle seguridad, y en la municipalidad de Lara Gros, este mes, hubo un tiroteo en lo que parece ser un narcoajuste.

Ante esta realidad, creo que mi propuesta para el Norte provincial no está fuera de lugar: convertir a Orán en segunda capital de Salta, albergando entre sus límites al parlamento provincial. Quizás llenando de políticos salteños al Norte los Leavy y los Lara Gros se extingan, la frontera se calme un poco y llegue por fin la prosperidad a esa parte de la Argentina.  

martes, 8 de julio de 2014

La salvación por las obras

El indignante escándalo del IPV terminó con la intervención del organismo por orden del Gobernador Urtubey. Ahora el interventor Posadas aplica políticas de tolerancia cero hacia la turbiedad. 

Esta apuesta por la transparencia es sana, pero tiene el problema de ser tardía. Y no parece ser tampoco general, pues es sólo el IPV el que está siendo sometido a un proceso de transparentamiento. ¿Qué hay, por ejemplo, de los ministerios? ¿Y que pasó con el Fondo de Reparación Histórica?

Recientemente el Papa Francisco sugirió (con ímpetu revolucionario según sostienen algunos) que aquel corrupto que le roba dinero al pueblo debe devolverlo. Es lo que le corresponde. Hoy en día el corrupto es acusado, denunciado y hasta penado, pero no tarda demasiado en volver a reubicarse. Es que una vez que pasa el vendaval se reúne rápidamente con su botín. Si Cristina Kirchner deja el poder hoy, puede vivir orondamente de lo que gana con sus inversiones hoteleras mañana. Dichas inversiones, se sabe, son fruto de la corrupción. Según la propuesta del Papa, a nuestra Presidente le correspondería renunciar a esos hoteles, devolvérselos a la gente, pues fuimos nosotros quienes los pagamos. 

Que hermoso sería ver que toda esa gente que se hizo rica de la noche a la mañana gracias a su ingreso nepótico al Estado renuncie a todo lo que consiguió sin merecerlo. Sería una alegría para el trabajador honesto, pero más reconfortante sería para el propio corrupto, quien por fin podría mirar a los ojos a sus hijos, a sus padres o a sus vecinos y decir que no son unos viles ladrones. 

domingo, 1 de junio de 2014

Boceto para una interna Olmedo-Romero

Alianzas y contubernios: lo natural

Debido a que el escenario político argentino de la actualidad está dividido en dos partidos sin diferencias ideológicas (Oposición Derecho-Centro-Izquierdista y Oficialismo Derecho-Centro-Izquierdista) las alianzas y los contubernios parecen ser el lenguaje que todos hablan.

Ciertamente existen fuerzas testimoniales como el Partido Obrero a los que no les interesa gobernar, por lo que se cierran a todo diálogo y se ocupan sólo de generar impacto social para captar el voto de los indignados. Pero más allá del PO y afines están los demás hombres de la política con chances reales de ejercer el poder: son estos a los que les interesan las coaliciones.

Urtubey 2015

Dado el sistema unitario de República que tenemos, los ritmos políticos en las provincias están marcados por lo que suceda a nivel nacional. Es tan poco federal nuestro país que los gobernadores, en estos últimos años sobre todo, se han convertido en un elenco de aplaudidores del Poder Ejecutivo de la Nación, el auténtico dueño de las decisiones, el principal administrador de los recursos económicos argentinos. Es debido a ello que, de cara al 2015, casi todos los políticos salteños observan primero que pasa en Buenos Aires para armar después sus estrategias en la provincia.

El Oficialismo, tras la paliza que recibió el año pasado, perdió a su candidata ideal: Cristina Kirchner. Sin la Presidente habilitada para una rereelección, a los kirchneristas no les queda más opción que buscar un sustituto. Los nombres están, pero ninguno convence a nadie: Florencio Randazzo, Agustín Rossi, Axel Kicillof, Sergio Urribarri y varios otros. También está Daniel Scioli, pero en él no confían porque no lo ven como un “izquierdista”. Juan Manuel Urtubey es otro candidato a la presidencia nacional, sin embargo en las encuestas está por debajo de Scioli, por lo que tampoco resulta atractivo para la mesa chica kirchnerista.   

Pablo Kosiner, aceptando que la aventura presidencial de Urtubey es casi un salto al vacío, declaró hace poco que el Gobernador hará como Romero y buscará su tercer mandato consecutivo en Salta. Esto es prácticamente una condena a la intrascendencia a Miguel Isa, quien aspiraba a suceder a Urtubey y que ahora deberá buscar un candidato con quien negociar los no muchos votos que reunía.   

El retorno del Júcaro

Juan Carlos Romero retuvo su banca de Senador Nacional el año pasado. No le resultó sencillo. Para hacerlo, tuvo que desembolsar grandes sumas y emplear toda la artillería de trucos sucios que tuvo a mano. La jugada le salió bien, pues siendo quien es, demostró que un cuarto de los electores salteños se sienten representados por su figura. Por ello Romero se envalentonó y decidió lanzarse a la conquista de la gobernación provincial en 2015, aun sin tener la necesidad política de hacerlo.

Lo de Romero no es una jugada riesgosa: el Júcaro cuenta con padrinos a los cuales ofrecerse como embajador. Tanto Sergio Massa como Mauricio Macri lo tienen en su lista de contactos. Massa y Macri son liberales, pero se presentan como hombres de centro, desarrollistas, demócratas y republicanos. A raíz de ello ambos dirigentes pretenden que la coalición centroizquierdista FA-UNEN se les una (algunos dirigentes de esa alianza están dispuestos a negociar sus apoyos con ambos candidatos, otros, por principios, se resisten a hacerlo).

Romero ha suprimido el distanciamiento entre macristas y massistas en Salta, por lo que no tiene problemas en sumar a la UCR y a cuanta otra fuerza que quiera acompañarlo en el operativo para su retorno al trono provincial. Empero tanto la UCR como las demás fuerzas políticas de la provincia no se muestran muy convencidas de apoyar a un personaje como el Júcaro.

El Frente Olmedo Gobernador II: por la Revolución Amarilla

Después de lanzar su candidatura para Gobernador de Salta, Alfredo Olmedo abrió las puertas de Salta Somos Todos a todos los ciudadanos que quieran apoyar sus propuestas. Por ese motivo Olmedo, cuyos votos en la última elección fueron casi los mismos que Romero, habló de la necesidad de aliarse entre salteños para superar la dicotomía Oficialismo/Oposición y llevar al pueblo al gobierno.

El primer convocado al diálogo por Olmedo fue el Partido Renovador Salteño, pero los renovadores están en la encrucijada de ser fieles a sus ideales y abandonar el gobierno, o ser fieles a sus billeteras y quedarse en sus puestos. Los simpatizantes del PRS, en cambio, no están enjaulados como si lo están sus dirigentes, por lo que ellos y la gente del Partido Propuesta Salteña pueden ser parte activa en la Revolución Amarilla.

Pero las adhesiones de los renovadores no son suficientes para ganar una elección en la Salta de hoy, por lo que a Olmedo no le queda otra posibilidad que intentar seducir a la UCR y, más importante aún, a los peronistas.

Ahora bien, ¿cuáles peronistas son aptos para protagonizar la Revolución Amarilla? Los honestos sin dudas. Martín Grande lanzó el rumor –luego desmentido por el entorno de Romero– de que el Júcaro le ofrecería a Olmedo la vicegobernación si lo acompañaba, pero Olmedo sostuvo que aspira más alto, es decir quiere ser Gobernador. Es por ello que la estrategia olmedista consiste en trabajar para que tanto Massa como Macri le retiren el apoyo a Romero, y reconozcan que, si de verdad son hombres de centro a favor del desarrollo, la república y la democracia, quien levanta esas banderas en Salta es Alfredo Olmedo y no Juan Carlos Romero.

Creo entonces que es interesante contemplar la posibilidad de una alianza entre Olmedo y Romero que se defina como una interna decidida “desde afuera”, o sea como un movimiento de adhesiones dirigenciales al más íntegro de los candidatos.

martes, 25 de marzo de 2014

El próximo gobernador de Salta

I

Todavía falta un año para que se realicen las elecciones de renovación de autoridades en Salta, pero ya sobran candidatos, al menos candidatos a gobernador de la provincia. 

Marzo fue testigo del lanzamiento de las candidaturas a gobernador de Miguel Isa, Juan Carlos Romero y, por supuesto, de Alfredo Olmedo. También Juan Manuel Urtubey está interesado en conservar su puesto, sin embargo no ha parado de especular con una posible candidatura presidencial o vicepresidencial. 

Por como están las cosas hoy por hoy, creo que el gobernador de Salta en 2015 será uno de los cuatro hombres citados en el párrafo anterior. Urtubey es el más fuerte de los candidatos, sin embargo el Gobernador tiene el defecto de haber acompañado sin distancia crítica al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, lo que lo hace cómplice de la penosa situación económica y social que nuestro país actualmente atraviesa. Quizás a la hora de votar, los salteños tengan presente qué clase de dirigente tuvo la provincia en los últimos ocho años. 

Lo de Miguel Isa, por su parte, me parece una maniobra politiquera, algo así como un amague para no quedar rezagado. Lo que ha hecho el Intendente de Salta en los últimos años es, en verdad, desastroso, por lo que cuesta tomarse en serio lo de este sujeto. El Diputado Provincial Carlos Zapata ha señalado con exactitud muchas de las falencias de la gestión Isa:
Zapata cita, por ejemplo, la deficiente labor desarrollada en materia de control del comercio no autorizado en los espacios públicos de la ciudad; el incumplimiento sistemático de las normas que regulan la contención y racionalización del gasto público; la existencia de actividades ilícitas en el Mercado Municipal San Miguel; los bajos niveles en el cumplimiento de los planes de Obras Públicas del Municipio; la existencia de gastos, cuya rendición no se ha efectuado, por sumas millonarias; el desmesurado e injustificado crecimiento de la planta de personal municipal; el desmesurado e injustificado crecimiento de los gastos en publicidad, el injustificado desequilibrio entre lo recaudado en concepto de Tasa de  Inspección Seguridad Salubridad e Higiene y el costo de los servicios prestados por el municipio retribuidos por esta tasa; la falta de bacheo y repavimentación de calles de la ciudad.
Esto, en cierto sentido, explica la estupenda elección que logró el Partido Obrero el año pasado en la ciudad de Salta. 

El otro que también tuvo una buena elección el año pasado fue Juan Carlos Romero. Romero obtuvo la banca de senador nacional gracias a una ventaja muy escueta con respecto a Alfredo Olmedo, lo que significa que Salta -o al menos una parte de la población- está dispuesta a retornar a la vieja provincia en donde el turismo y los hoteles crecían al mismo tiempo en que los trabajadores recibían violentos palazos. Porque eso es, en definitiva, lo que Romero propone, ni más ni menos. Es una fórmula que ha servido para beneficiar a algunos gracias a las desgracias que padecieron los demás. 

II

Lo que Urtubey, Isa y Romero tienen en común es que los tres representan la continuidad del PJ. Tienen el mismo padre, aunque sus madres son diferentes (la de alguno se abre de piernas más rápido que las otras). Urtubey, consciente de sus virtudes, invitó a Isa y a Romero a competir los tres juntos en las PASO, cosa que fue descartada por sus contrincantes. 

Isa, entonces, se vende como el candidato peronista y se muestra dispuesto a pactar con Romero y Urtubey. Por ello el adversario contra el que ha decidido confrontar es el Partido Obrero. Si la grandeza de un hombre se mide por el tamaño de los enemigos, entonces ya sabemos cuanto mide Isa. 

Romero, en cambio, dice ser opositor. Para preparar su candidatura lo primero que hizo el Júcaro fue buscar a toda la gente del PJ marginada por Urtubey. Así se dice que hoy en día personajes como Fernando Yarade, Walter Wayar, César Álvarez, Marcelo López Arias, Armando Caro Figueroa y hasta Antonio Marocco estarían dispuestos a apoyar a Romero a cambio de los puestos de funcionarios que hoy ya no tienen pero que alguna vez supieron tener. Incluso se rumorea que José Vilariño y Sergio Leavy migrarían al romerismo en caso de ser necesario para seguir reteniendo poder. Que a nadie extrañe entonces que Carlos Villalba, Arturo Cifre, Diego Comba u otros personajes de esa calaña el día de mañana se conviertan en fervientes promotores del Júcaro. 

Pero los escombros del PJ no le alcanzan a Romero para construir una candidatura exitosa. De allí que el Senador Nacional ha salido a buscar aliados por fuera de la fuerza. Se supone que actualmente hay un acercamiento entre el romerismo y la UCR, pero el partido centenario ha negado que eso sea verdad. Es que, en realidad, el más interesado de los radicales en sumarse a la campaña "Romero 2015" es el más inauténtico de ellos: Bernardo Biella. Se sospecha que Biella incluso podría hasta llegar a participar de la fórmula ejecutiva con Romero, pero a los demás radicales no les interesa apoyar ese contubernio. 

La salvaje interna del Partido Renovador Salteño, por otra parte, se origina también de esta situación: un sector de sus dirigentes -el formado por los que en la actualidad tienen un cargo en el gobierno- quiere permanecer fiel a Urtubey, en tanto que otro sector -el de los que carecen de sillas en algún ministerio, secretaría o intendencia- quiere romper la alianza para ver a quien venderle los votos que aún le pertenecen. 

III

Urtubey, Isa y Romero son más de lo mismo. Llevamos 30 años de esto en Salta y las investigaciones señalan que Salta es la provincia más pobre de la Argentina, más pobre aun que Formosa, Chaco, Tucumán o Santiago del Estero. Creo que nos merecemos un cambio de aire. La experiencia de Ulloa como el vergel no pejotista de la Salta de las últimas tres décadas nos habla de un fiasco, sin embargo, antes que pensar que sin el PJ la provincia se vuelve ingobernable, creo que es mejor para todos repensar aquella gobernación a la luz de sus errores y aciertos, para que, cuando llegue el momento, algo diferente a lo mismo pueda imponerse como próximo gobernador de Salta y ser exitoso en la tarea.  

viernes, 3 de enero de 2014

Los muchachos progresistas

Daniel Ávalos es menos inteligente de lo que cree ser. Sin embargo eso es un mal propio de gente como él, por ello lo que digo no es tan ofensivo como parece. Recientemente este sujeto publicó unos ensayos en donde sostiene que el gobierno de Urtubey es una tecnocracia “opusdeisiana” (similar a la que gobernó a la España de Franco desde 1959 hasta 1975). Su tesis no parece estar errada, pero, ciertamente, tampoco acierta demasiado, porque en lugar de investigar los senderos parapolíticos del asunto, prefiere pontificar vacuamente sobre la teoría política sin entenderla demasiado. 

Lo que devela las limitaciones de Ávalos como analista y como político –no olvidemos que estamos hablando de un ex-candidato a diversos puestos electivos por Libres del Sur– es su patética retórica “progresista”, la cual, a estas alturas, ya suena arcaica y retrógrada, algo que los propios progresistas deberían tomar en cuenta para no quedar en el ridículo en que quedarán dentro de unas pocas décadas.

Ávalos sugiere que lo que Urtubey está haciendo como gobernante de Salta es retomar los principios que guiaban a la Generación del 80, pero adaptando ello a la situación actual a través de una cosmética contemporánea. Supone Ávalos que señalar esto desacredita de raíz a Urtubey. Y justo allí, precisamente en esa puerilidad, es donde el discurso de este autor pierde toda su fuerza.  

Hay frases que demuestran que Ávalos comprende al presente: 
Coherentemente, el que impulsa el renovado vigor de esa tradición [se refiere a la fundada por la Generación del 80, cuyas raíces están en la obra de Alberdi] es un gobernante que proviene directamente de la misma: Urtubey. Sorprendentemente, lo está consiguiendo en un periodo en el cual ese tipo de valores retrocede en todos lados.
Destaco aquí la palabra “retrocede”. Ávalos la usa sabiamente, pues señala que siempre hay tradiciones opuestas y polares (llamémoslas, simplificando, “progresistas” y “conservadores”) que están en permanente pugna, y que hoy en día esa encomiable tradición a la que parcialmente adhiere Urtubey (que, entre otras variantes, incluye a la Generación 80) está retrocediendo ante su contracara.

Empero Ávalos no se priva después de dejar en evidencia que su lucidez es fortuita y momentánea, y que su opción es siempre por la ceguera ideológica –quizás porque ella le reporta mayor estabilidad mental que la verdad. Así escribe: 
tomemos uno de los slogans de campaña del mismo Urtubey en el ya lejano 2007: “Nada ni nadie podrá detener este cambio”. Eslogan interesante. Que encerraba una certeza: que la Historia avanza hacia un horizonte posible y mejor respecto al anterior. El orden anterior, en ese entonces, era el romerismo. Pero hay incluso algo más. Porque esa certidumbre es la que siempre suele anidar en el llamado progresismo que, así, se convence de que lo mejor está siempre adelante y es siempre inevitable.
Ávalos es un progresista, y le ofende que usen el Santo Nombre del Progreso en vano. Porque es cierto que Urtubey ha minimizado al romerismo, pero no para imponer una utopía económicamente socialista y moralmente libertaria (la cual, al parecer, es la meta del famoso Progreso): el envío al ostracismo del Júcaro por parte de Juan Manuel Urtubey únicamente ha tenido por objeto absorber la estructura provincial del romerismo para mantenerla casi intacta, sólo que al servicio de un nuevo patrón. De allí es que los renovadores puedan bajarse del gobierno sin que Urtubey lo note o lo sufra, ya que en la actualidad sobran romeristas reciclados para llenar las vacantes. Ese oportunismo político es lo que Ávalos califica de “tecnocracia”, dando a entender que existe un grupo importante de gente en Salta que está dispuesta a guardarse los ideales en el bolsillo y hacer desde un puesto de funcionario del Estado una serie de labores cotidianas sin meditar demasiado sobre ellas. 

De cualquier modo no es eso solamente lo que a Ávalos le fastidia de Urtubey; el Gobernador patricio es culpable de algo –en su opinión– mucho más grave: ser un reaccionario. Para Ávalos, el gran problema de Urtubey es que sus valores nos hablan de un líder que quiere que la sociedad se ajuste a un modelo que ya se “superó”. Ese modelo, claro, es la sociedad cristiana. Cuando Urtubey minimiza el tema de los abortos no punibles por medio de la emisión de un sensato Protocolo, o cuando mantiene silencio ante la increpación que le hacen los fanáticos del laicismo que quieren extirpar crucifijos de los edificios públicos, el Gobernador está cometiendo el mayor de los pecados para los ojos de Ávalos: ser religioso. Para este personaje ello es repugnante, y todo lo que no ofenda a la religión jamás podrá ser calificado de progresista. 


Ignora Ávalos, por supuesto, que Lula da Silva, en Brasil, hizo obligatoria la enseñanza de la religión católica en las escuelas públicas, y que Daniel Ortega, en Nicaragua, dejó bien en claro que el matrimonio sólo puede involucrar a un hombre y a una mujer, y que Evo Morales, en Bolivia, sugirió que la homosexualidad es una patología, y que Rafael Correa, en Ecuador, se declaró en contra del aborto y hasta amenazó con dejar el cargo de presidente si el parlamento de su país aprobaba la genocida ley. Ante los ojos miopemente dogmáticos de Ávalos, esas acciones de esos innegables progresistas son meros tropezones. No cabe en su estrecha mirada el aceptar que la división maniquea que él ha hecho entre buenos y malos es insostenible. 

Antes de 2003 se podía hablar en la Argentina de una marginación histórica (y, si se quiere, sistemática) en la toma final de decisiones de cierto sector político; y, puesto que en nuestro país venimos sufriendo de pésimos gobiernos, se podía también sostener que “los buenos” no habían entrado aún a la historia. Pero con diez años de kirchnerismo eso se acabó. Ya no quedan “buenos” y “malos”, “progresistas” y “conservadores”. En su lugar sólo están aquellos que quieren que el billete llegue a su bolsillo y aquellos que quieren que el billete llegue a todos los bolsillos, aquellos que quieren ubicar a los hijos en empleos bien remunerados y aquellos que quieren que los hijos de gente que ni conocen tengan la posibilidad de acceder a un trabajo digno. Egoístas y solidarios es la auténtica dicotomía del presente. Y la solidaridad no es sólo económica, también es moral: darle al enfermo su curación, al hambriento de espíritu alimento para su alma, al niño un modelo claro para que sepa hacia donde crecer, al ser humano la posibilidad de vivir. El peor gobierno, entonces, sería aquel que no sólo fuese turbio para manejar el aparato burocrático del Estado, sino también para manejar la función solidaria que aquel desarrolla. El peor gobierno, por tanto, es el que Ávalos propone.  

jueves, 29 de agosto de 2013

Fraude para la Victoria

Robustiano Pinedo publicó en El Tribuno una impactante nota acerca del abandono que padece la gente en Santa Victoria Este. Es tanto el desinterés del gobierno argentino por estos compatriotas que a muchos de ellos no se los considera ciudadanos argentinos, por lo que ni figuran en los padrones, y varios de los que si lo hacen no aparecen en los padrones de la localidad (los que viven en Misión La Merced figuran en los padrones de la localidad de La Merced, los que viven en Misión San Luis figuran en la provincia de San Luis, y muchos aparecen registrados en la localidad de Santa Victoria Oeste, una comarca andina que sólo comparte con su hermana chaqueña la pobreza extrema). 

Lo más indignante del asunto es la descarada y delictiva compra de votos que el Oficialismo realiza. 



En esa escuela Urtubey obtuvo 116 votos, Romero 21, Zottos 7 y Olmedo 4.

martes, 20 de agosto de 2013

La interna pejotista

Las últimas PASO sirvieron para dirimir la interna del PJ de Salta que enfrentaba a Juan Manuel Urtubey por un lado (a través de la candidatura de Rodolfo Urtubey) y a Juan Carlos Romero por el otro. Fueron dos duelos de aparato clientelar en donde miles de toneladas de alimentos, cientos de muebles y hasta decenas electrodomésticos se pusieron en juego para comprar las voluntades de muchísimos salteños. Al final ganó Urtubey, arrojando al ocaso a Romero.

El tema es que unos pocos días después de la elección, el “Indio” Godoy salió a opinar sobre el asunto. El Aníbal Fernández salteño no tuvo dudas al momento de afirmar que Alfredo Olmedo vencerá en los comicios de octubre al Júcaro. Es decir, Godoy no dijo que espera que Olmedo le gane a Romero, sino que, futurológicamente, predijo que así será.  

Personalmente me choca lo que apunta Godoy, por lo irrespetuoso y antidemocrático que suena. El Diputado Provincial habla en un tono altanero, como si fuese una suerte de dueño de la política provincial que digita todo detrás de un escritorio sin interesarse demasiado por la opinión de la gente. Hace a Olmedo partícipe de la interna del PJ, siendo el Diputado Nacional líder de una fuerza distinta. Porque Olmedo no está sólo para ganarle a Romero, está también para ganarle a Urtubey. Y ganarle a Urtubey significa también ganarle a Godoy. Por eso lo mejor que pueden pasar en las próximas PASO –las PASO provinciales– es que Godoy pierda en la lista del PJ, que se imponga otro candidato.

jueves, 15 de agosto de 2013

Diego Comba: del “irse de putas” al irse de boca

El escándalo de la detención de Carlos Villalba en las cercanías (o quizás en el interior) del cabaret Terra Nostra en el marco de un operativo policial en contra de la trata de personas, generó un daño colateral impensado. Me refiero, claro, a lo que le sucedió a Diego Comba, un funcionario del Ministerio de Derechos Humanos de Salta.

Mientras muchos trataban de asociar al gobierno del “impoluto” Urtubey al sospechado Villalba –Intendente de Salvador Mazza por el sector del Partido Renovador Salteño que hizo campaña con Urtubey y no con Zottos–, Comba se vio en la necesidad de defender a su patrón de sus amistades y en Twitter expresó muy nerviosamente: “El pelotudo del intendente se va de putas y la culpa es del Gobernador? No sean tan pelotudos!!!!”. Claramente Comba pretendía distinguir entre la vida privada de una persona y su actividad pública (obviando el hecho de que esta detención en un antro de perdición es sólo la frutilla del postre para Villalba, ya que como Intendente desde hace años que viene haciendo una gestión pésima que no merece el aval de nadie).

El problema para Comba comenzó cuando la periodista Clara López Cattaneo le arrojó con un manual de corrección política por la cabeza, haciéndole notar que si se había rescatado a víctimas de la explotación sexual, entonces el término “putas” era inapropiado, puesto que injuria a alguien que es víctima de un delito. A partir de allí se desencadenó a través de Twitter una serie de críticas, chanzas e insultos contra Comba, que incluso fueron recogidas por diversos medios periodísticos de gran alcance. Como reacción, el funcionario escribió una carta para pedir disculpas públicamente. Ello, ciertamente, no alcanza, porque lo que hizo Comba va deliberadamente en contra del discurso que el Oficialismo promueve como su catequesis, por tanto el mejor pedido de disculpas sería la renuncia al cargo para el cual no está capacitado (o adoctrinado). 

¿Cómo olmedista lo quiero yo para mis filas? Rontúndamente: no. Y es no, porque Comba es sólo un acomodaticio que trabaja en política para resolver sus problemas financieros y no los problemas de la gente.

Para mi lo de Comba deja en claro la doble piel del urtubeycismo, una fuerza política que intenta quedar bien con Dios y con el Diablo. Urtubey es la continuación de Romero, no una ruptura. Son iguales políticamente (Godoy, por ejemplo, fue el romerista más leal, y ahora es el urtubeycista más fanático), económicamente (Salta sigue siendo la misma tierra pobre que era hace 15 años), narcopolíticamente (Romero tuvo a su Aparicio, y Urtubey tiene a su Cifre), y culturalmente (se sigue pensando en como mejorar la Salta artificial para turistas y no en como hacerlo para los locales). Por eso no me asombra lo de Comba: el funcionario es un farsante más, alguien que viene a proponer lo nuevo y bueno siendo una encarnación de lo peor de lo viejo, alguien que está hoy defendiendo con uñas y dientes la gestión de Urtubey, pero que seguramente haría lo mismo por la de Romero en caso de que fuese necesario.

sábado, 6 de julio de 2013

Sobre las asignaciones familiares

Los nombres y las sangres

La lista oficial con la que el Frente para la Victoria de Salta encarará las elecciones de este año es una obra maestra del nepotismo esotérico. “Urtubey” e “Isa” son los apellidos más visibles en la boleta. Si a ello se le suman los nombre simbólicos de “Evita” (Isa) y “Cristina” (Fiore), parecerá que el Oficialismo consiguió recrear cierta mística peronista en la que se combina a dos hombres de acción con dos mujeres de entrega. Sin embargo ello no es más que una ilusión óptica.

Urtubey, en este caso, es Rodolfo, un representante de la capital (de la Capital Federal) que con casi 200 millones de dólares en el bolsillo no supo hacer lo suficiente como para comprarse el corazón de los salteños.

Lo de Evita Isa es también penoso. La hija del Intendente se presenta como la novedad pero no demuestra ninguna intención de innovar. Es decir cuando Evita Isa sostiene eufórica que “la reforma de la Justicia es una lucha que recién se inicia” y se declara a favor de la eliminación de la República, queda claro que su sangre no es nueva sino tan sólo más joven: es más de aquello que actualmente nos está hundiendo, sólo que en un envase nuevo.

Mientras la mayoría de los kirchneristas empiezan a planificar su abandono de la delirante epopeya totalitaria de Cristina Kirchner (para refugiarse en las filas de Massa, Scioli, Sabatella o cualquier otro), Evita Isa no tiene problemas en admitir que está dispuesta a despojarse de su independencia en Salta y bancar lo peor del régimen K si llega a Buenos Aires. Y lo más indignante de todo es que a su campaña tan obscena la pagamos entre todos, gracias al famoso impuestazo que Miguel Ángel Isa impuso para financiarle la carrera a su hija sin tener que estar pidiéndole fondos a nadie.     

Peor que Caín

En la lista del Frente Popular Salteño, es decir en la lista de Juan Carlos Romero, aparece Sonia Escudero. La señora Escudero va por su tercer mandato como Senadora de la Nación, o sea intenta asegurarse seis nuevos años en su cargo para llegar a cumplir los 216 meses viviendo orondamente de la política.

Pero el principal problema del Frente Popular Salteño no es Escudero intentándose eternizar en el puesto, sino que lo más criticable de esa fuerza política es la presencia del propio Juan Carlos Romero. Al Júcaro los salteños lo hemos tolerado durante demasiados años. Sabemos, por tanto, que clase de persona es.

Ahora resulta que es Roberto “Tito” Romero el que nos recuerda de qué hablamos cuando hablamos del Júcaro. En una entrevista con Mario Peña, “Tito” Romero recordó que fue el propio Senador Nacional el que convenció a los otros Romero dueños de El Tribuno para que lo expulsen de la dirección del diario, allanándose así el camino para convertir al diario líder de Salta en un vocero oficial del Júcaro. Y agregó que sus sobrinos, es decir los hijos de Juan Carlos Romero, son igual de codiciosos, inescrupulosos y viles que el padre que los engendró. La misma sangre, la misma lucha.

Las pymes

Al frente del Oficialismo y la Oposición está Salta Somos Todos, una lista que propone el cultivo de valores, la revolución de ideas y la clarificación de los discursos para promover la Fraternidad entre compatriotas. Por supuesto que es Alfredo Olmedo el nombre más reconocible de Salta Somos Todos. Este hombre, dueño de una importante fortuna, quijotescamente optó por saltar a la arena política con la intención de ponerle un freno al descarrilamiento social, cultural y económico que vive la Argentina contemporánea. Pese a que hace cuatro años reside en Capital Federal, Olmedo es uno de los salteños que en los últimos 48 meses más han recorrido la provincia, visitando ciudades y pueblos, conversando con la gente, involucrándose en la comunidad.

Junto a Olmedo hay otra gente como Jasbel Singh o Ramona Riquelme, una para aportar juventud y la otra para aportar experiencia. Ninguna de las dos es familiar, ni amante ni siquiera amiga de Olmedo, pero ambas si son dos ciudadanas con una gran sensibilidad social y un inquebrantable compromiso con los buenos valores que merecen ocupar los cargos electivos que de otra manera quedarían en manos de chupópteros como Evita Isa o Sonia Escudero.

También frente a Salta Somos Todos, y a la par del Oficialismo y la Oposición, aparecen otras fuerzas provinciales que apuestan –a diferencia del olmedismo– por cerrar la política a la ciudadanía para tornarla en un asunto de familias disputándose los dineros públicos. Un caso paradigmático es el del Partido Obrero, en donde el matrimonio formado por Claudio del Plá y Cristina Foffani se las arreglan para embaucar a muchos salteños (especialmente a los jóvenes) con el fin de venderles rebeldía cultural y cambio social sólo para cobrar una cifra proveniente del tesoro público que de otra manera no podrían obtener.   

Y otra familia que busca convertir a la política en su modus vivendi (olvidándose que el político está para servir a la gente y no para servirse de ella) es la familia Biella. Bernardo y Juan Biella estuvieron a punto de sabotear el acuerdo al que habían llegado la Unión Cívica Radical, el Partido Propuesta Salteña y el Frente Amplio Progresista, embriagados de una soberbia que los llevó a intentar imponer los nombres de la lista que su coalición presentaría para las elecciones. Una muestra de prepotencia lamentable de alguien que triunfó en política gracias a los votos prestados.  

jueves, 27 de junio de 2013

Los políticos, la gente y los problemas

En una entrevista, Alfredo Olmedo señaló algo que es muy cierto:
“Hoy en día los jóvenes roban para drogarse, el delincuente está en la calle y la sociedad está entre rejas"
Meditando sobre esta declaración, y recordando lo que escribí sobre antipolítica hace unos días atrás, cada vez me queda más en claro que los problemas de la gente no son los problemas de los políticos. Ellos viven en un universo paralelo donde su cómoda realidad no tiene nada que ver con la dura realidad que nosotros enfrentamos a diario. Es decir hace unos días escribí sobre un contraste patético: Urtubey e Isa publicitan la inversión de una suma muy grande de dinero para contratar a César Pelli para que haga un museo, al mismo tiempo que las escuelas de la provincia se desmoronan por falta de mantenimiento. Los políticos por encima de la gente, más obvio, imposible.

Ahora, con las elecciones avecinándose, Salta publicita el voto electrónico. El voto electrónico no es más que un despilfarro de dinero en un sistema para sufragar que resulta poco seguro. Por otro lado, por estos días, gente de Orán recurre a la tecnología para elaborar un mapa del delito que sirva para ayudar a proteger a los ciudadanos de la amenaza de la delincuencia. Vale decir mientras los políticos invierten en tecnología para manipular la voluntad de los electores, la gente intenta darle un determinado uso a la tecnología con el fin recuperar un poco de la libertad que los malvivientes le han robado.  

Como digo: políticos y sus problemas por un lado, el pueblo y los suyos por el otro. Parece increíble, pero así es la Argentina actual. 

viernes, 14 de junio de 2013

La generación "ni-ni" productiva

Romebey y Urtumero intercambiando miradas y discursos
"La gente se ha cansado de esta pelea entre políticos de siempre. Lo cierto es que no sé si es una pelea real o de mentirita, pero vaya que hay problemas que necesitan una rápida respuesta por parte de los políticos. Por eso, ahora hay una nueva generación que dice NI-NI: ni Urtubey, ni Romero", expresó Olmedo.

martes, 28 de mayo de 2013

La hemopolítica

Más portadores de sangre

La estrategia del Oficialismo salteño para las próximas elecciones parece ser el apostar por la “hemopolítica”, o sea que en el PJ de Salta suponen que los mejores candidatos para las legislativas son los que comparten la misma sangre de quienes ocupan los puestos ejecutivos. Esto significa que para el pejotismo local de los candidatos no importan los méritos curriculares, no importa la idoneidad moral, no importa la capacidad de trabajo, no importa su voluntad de proyectarse hacia el futuro, no importan sus ideas ni sus propuestas, lo único que importa para definir quien va a las urnas es la portación de sangre. Lo señalo porque es notorio que desde hace unos días se viene impulsando mediáticamente la fórmula “Rodolfo Urtubey Senador - Evita Isa Diputada”, con el obvio propósito de testear las posibilidades de éxito de la misma.

El efecto Jasbel

¿Pero por qué en el PJ eligieron a Evita y no a otro de los nietos de Daniel Isa? Probablemente ello se deba a que los demás jóvenes Isa, a diferencia de Evita, no están muy visiblemente involucrados con la cosa pública (lo que por supuesto no necesariamente significa que no tengan ningún vínculo alguno con el dinero que maneja el Estado). Sin embargo para mi hay algo más. Lo que yo percibo es que lo del Oficialismo es una respuesta ante lo que denomino el “efecto Jasbel”.

La figura de Jasbel Singh irrumpió con tanta fuerza que alteró el escenario político de Salta. Resulta muy positivo para la democracia que una joven mujer ocupe un primer lugar en una lista, pues ello deja en claro que el deseo de Salta Somos Todos es que las mujeres y los jóvenes ocupen el lugar de protagonistas en la política que merecen, y no que sólo aparezcan en las listas porque un denigrante cupo así lo exige. Y, además, Jasbel es atractiva para el elector salteño porque en ella no hay ambigüedades: Jasbel, como cientos de miles de salteños, se opone al aborto, al matrimonio entre homosexuales y a la despenalización de la droga, lo que marca una clara pauta de que su opinión coincide con la del pueblo en materia de Vida, Familia y Libertad (Evita, en cambio, no se sabe que opina sobre ello, yo mismo le pregunté sobre esas cuestiones hace no mucho a través de Twitter y no se dignó a responderme; es que no sería de extrañar que ella afirme ahora, por ejemplo, estar en contra del flagelo de la droga y luego, ocupando un puesto en el Parlamento nacional y obedeciendo a sus jefes de la Capital Federal, vote junto a sus compañeros de bancada a favor de la droga).

En el PJ, prestando atención a lo que Jasbel genera, decidieron replantear su manera de encarar las elecciones como quien da un manotazo de ahogado y no tuvieron mejor idea que imitar a Salta Somos Todos, la fuerza que más los aventaja en las encuestas. Así fue como la hija del Intendente capitalino anunció su salto a la arena; ella se suma a Godoy, Fortuny, Yarade y tantos otros profesionales de la política que desde hace años viven cómodamente gracias a que el Estado –mediante un ardid periódico en el que obliga a la gente a participar– les paga sus abultados salarios.

Tan sincera que se desboca

El día que Isa –me refiero a Evita– se sacó la foto con Urtubey –me refiero a Rodolfo– la joven no tuvo mejor idea que desbocarse defendiendo el polémico eslogan de campaña del Tolo: “la misma sangre, porque llevamos el mismo compromiso para con Salta, tenemos la sangre de los salteños, la que nos compromete cada día más”. La joven debió de haber dicho que tiene la “sangre salteña” no la “sangre de los salteños”, pues lo primero da a entender que habría una suerte de fusión entre lo que se es y donde se habita, y lo segundo, en cambio, significa que se está en presencia de un chupasangre que se ha adueñado hasta del líquido rojo que corre en el interior de los cuerpos de los salteños.

Evita Isa tiene el mérito de ser hija de su padre, lo que no le garantiza formalmente la candidatura, pero al menos si la habilita a intentar prolongar la dinastía, una más en Salta. ¿Hace falta realmente otra dinastía de estas?


Evita Isa, de puntera barrial a querer representar a una provincia

viernes, 17 de mayo de 2013

El portador de sangre y el hacedor de espejismos

El portador de sangre

Rodolfo Urtubey, el portador de sangre más famoso de Salta, parece desvinculado de la realidad en la que vivimos los argentinos. Sus propias palabras lo demuestran.

Veamos.

El 13/05 dijo en una entrevista en FM Capital:
No me lo imagino al Senador Juan Carlos Romero dando explicaciones a la Justicia, ni caminando los pasillos de la Ciudad Judicial.
La frase es sorprendente porque deja en evidencia la falta de imaginación de Urtubey. ¿Por qué él –que, además de trabajar exitosamente como hermano del Gobernador, es jurista– no puede imaginarse a Romero en una situación así? Yo si puedo imaginarme a Romero en el rol de imputado ante un juez, del mismo modo que puedo imaginármelos en rol similar a Boudou, a De Vido, a Randazzo y a muchos otros. Incluso puedo imaginármelo a Néstor Kirchner dándole explicaciones a la Justicia, aunque todos sabemos que el santacruceño se puso el pijama de madera sin antes haberse vestido con el traje a rayas que le correspondía. La imaginación, como la esperanza, es lo último que se pierde. Un hombre de imaginación limitada no puede transformar la realidad (eso explicaría, de hecho, por qué lo realizado por el Fondo de Reparación Histórica ha sido tan infructífero).  

En esa misma entrevista Urtubey también, como comenté hace unos días, le declaró la guerra a Olmedo:
Lo que hace Olmedo de decir que él va primero es una guerra psicológica.
Ahora entiendo lo de “la misma lucha”. Rodolfo Urtubey, al igual que su hermano Juan Manuel, son dos combatientes. ¿Pero a quién es al que combaten? Se ve que no es a Romero, el Opositor, porque si así fuese el propietario de la sangre que equivale a una candidatura si podría pensar en Romero como un ciudadano que es pasible de someterse a la Justicia, y hasta podría vislumbrarlo en el interior de una celda. Los Urtubey no están en guerra contra Jucaro I, no se trata de una de esas famosas contiendas sucesorias entre dinastías como las que se daban antaño en Europa. Por el contrario contra quien levantan sus espadas estos “hidalgos” del siglo XXI es, al parecer, contra Alfredo Olmedo. Y lo combaten porque él no es un Romero, no es otro personaje menor con ínfulas de eternización, sino que es un hombre del sector productivo que representa a la Salta de los empleados y de los obreros, a la Salta de los trabajadores, de los jubilados y de los desocupados que quieren ganarse un sueldo dignamente. Olmedo encarna a ese pueblo y, en consecuencia, defiende aquellos valores con los que el pueblo se maneja, no con los que los plutócratas y oligarcas lo hacen.

En consonancia con este desdén por la gente trabajadora, el 15/05 Rodolfo Urtubey habló con la gente de El Intransigente y defendió ese engendro contrademocrático de las PASO.



Rodolfo Urtubey, candidato a Senador Nacional del Frente por la Victoria debido al mérito de ser RH+ como su hermano, habla maravillado de las virtudes “aperturistas” de las internas abiertas, simultáneas y obligatorias. Su idea del pluralismo y renovación es dejar que los “súbditos” de las comarcas que su familia posee decidan si quieren que los cortesanos que lo acompañen en su ingreso a la Cámara de los Lores sean Posadas, Leavy, Godoy o algún otro impresentable al que le urgen los fueros para no terminar tras las rejas. ¿No se le ocurrió a Urtubey que entre las personas con idoneidad, voluntad de servicio y representatividad se encuentran decenas de miles de CIUDADANOS que están lejos de ser aspirantes a obtener una vivienda en Lomas de Madeiro?

Urtubey dice que con las PASO se acaba el acuerdo partidocrático, lo cual es cierto, ¡pero no se acaba la partidocracia! Entonces los mismos de siempre copan una y otra vez los puestos de toma de decisión, acrecentando sus patrimonios de manera sideral y quitándole los billetes del bolsillo al trabajador en el proceso, pues, se sabe, la plata que acumulan ellos nos las sacan a nosotros.  

El hacedor de espejismos

El otro usufructuario de la sangre Urtubey, el Gobernador Juan Manuel, también padece del desvinculamiento con la realidad que padece Rodolfo. Sus más recientes aventuras en Orán lo ilustran.

Durante esta semana Urtubey llevó su sangre bélica (junto al resto de su cuerpo luchador) al Norte de la provincia para inaugurar una pyme del rubro del calzado. La empresa es una cooperativa que nació gracias a unos créditos que otorgó el Estado. Mientras cortaba el listón, el Gobernador dijo: “cada vez que abrimos estas empresas construimos dignidad”. La frase es escandalosa, porque la dignidad no es algo que se construya, ya que la misma es intrínseca al hombre. Es decir todo hombre por el solo hecho de ser hombre posee dignidad, la cual se puede destruir pero no a causa de sufrir desempleo, sino a causa de entregarla voluntariamente a personas que se creen capaces de construirles dignidad a los demás (a los que viven atribuyéndose el rol que le está reservado sólo a Dios).

Un día después, en General Mosconi, Urtubey inauguró otras dos pequeñas fábricas pero esta vez fue más cauto al referirse al concepto de dignidad: “podemos darnos entre todos la buena noticia de que hay familias que pasan a ser dueñas de su propia fuente de trabajo, descubren la dignidad que existe más allá de los discursos, que existe a través de su propia forma de vida”. Se ve que le explicaron: la función del gobernante es la de ayudar a los otros a reconocerse como sujetos dignos, como hombres libres que sólo deben arrodillarse ante Dios y no ante los demagogos que creen tener una máquina que construye lo que no se puede construir.

De todos modos Juan Manuel Urtubey tuvo que enfrentarse a los oranenses que son concientes de que siempre fueron seres dignos y que justamente sienten que su dignidad está siendo afrentada. Es que el Gobernador visitó el área del trópico para presenciar un bufonesco espectáculo de aguas danzantes, casualmente en una de las ciudades de la provincia que más sufre cuantitativa y cualitativamente por el abastecimiento del líquido vital (Olmedo una vez dijo que en esa zona de Salta era más fácil comprar droga que comprar agua). Muchos vecinos, indignados, le recriminaron al mandatario por su falta de compromiso en materia de seguridad, y aprovecharon para recordarle que Orán existe todo el tiempo y no sólo cada dos años cuando hay elecciones. 

Los gritos de los salteños dignos acabaron con el espejismo, ahora será cuestión de que los votos de esos mismos salteños terminen con la sangre que se alimenta de nuestra sangre.