lunes, 20 de junio de 2016
viernes, 17 de junio de 2016
lunes, 7 de marzo de 2016
El daño irreversible
Esto publica el diario Perfil:
Y esta es la batalla política que hoy en día importa. Es ridículo que en Argentina no se pueda por ley definir lo que es un varón y lo que es una mujer. La gente que ha entrado en este juego perverso de adulteración de documentos públicos ya está inserta en una espiral decadente de la que probablemente no salgan jamás. En lo que hay que empezar a pensar es en evitar que otros se inflijan ese daño irreversible.
jueves, 10 de diciembre de 2015
El kirchnerismo ante su agonía: una oración fúnebre
El kirchnerismo, parido entre miasmas cleptocráticas y clientelistas, inventó un dispositivo fabuloso para robar tranquilo: blindarse por izquierda. Néstor, agudo observador del gobierno de Menem, advirtió que el gran déficit de su gestión fue la permanente hostilidad de la izquierda argentina. Este hecho no hubiera tenido mayor importancia si el 80 % o más de los periodistas argentinos –no los medios- no fuera de izquierda. Asegurarse el flanco izquierdo es asegurarse la tropa del periodismo y consecuentemente de la opinión pública. Cuenta Ceferino Reato en su último libro que ante la requisitoria de Ramón Puerta a Kirchner respecto de por qué se inclinaba tanto a posiciones sobreactuadas de izquierda cuando habían estado toda la vida con Cavallo, el gran cleptócrata le contestó: “Ramón, la izquierda te da fueros”.
Prevemos la objeción del lector, el Lugar Común por excelencia de la menguada cultura política argentina: “la distinción izquierda-derecha está superada”. Pues para nada. Aunque sea provisoriamente, arriesgamos esta definición: derecha es la afirmación de una naturaleza humana, sustancialmente la misma a lo largo del tiempo. En consecuencia, existen derechos inmutables, valores objetivos como la justicia y la libertad, tradiciones y costumbres válidas como modo de decantarse la experiencia de los siglos. Y una Voluntad superior a la humana que ha diseñado esa naturaleza, que debe desarrollarse en su línea de perfección. El buen sentido, el sentido común, es respetar ese orden.
Izquierda es lo contrario: la afirmación de la relatividad de todo valor, la mutabilidad permanente y caótica de lo humano, carente de una esencia determinada. La guerra a toda costumbre por el mero hecho de ser tradición, la afirmación de que no existe voluntad ni ley superior a la voluntad humana, el desdén por el sufragio callado de los muertos. El sentido común es una trampa burguesa, la red que atrapa las conciencias en el bloque cultural, afirma Gramsci.
Para decirlo de otra manera, existe el tradicionalismo o conservadurismo por un lado, el progresismo por el otro. Cuanto más se afirme un orden objetivo y una ley natural más de derecha será la persona; cuanto más se diga que el hombre tiene el derecho de darse su propia ley y orden, sin respetar naturaleza u orden alguno, más izquierda. En esta línea, por supuesto, el nazismo no deja de ser un progresismo con toques reaccionarios, inscripto en la línea de la exaltación del hombre y de su voluntad prometeica.
El kirchnerismo, que descubrió paulatinamente la coartada de la corrección política progre, fue consecuencia y a la vez causa de la modificación del bloque hegemónico cultural, como diría Gramsci. El desprecio de la cultura del trabajo, la combinación de idiotización cultural y obscenidad televisiva con sobreactuaciones varias en materia de derechos humanos, el establecimiento de una Inquisición Progre corporizada en el INADI, la increíble adopción de una ley que sólo exige inventarse oralmente el sexo para cambiar la documentación, la idea de que una minoría de personas productivas pueda mantener a una mayoría tiránica de mantenidos, entre otros cientos de delirios, permitió correr por izquierda a la sociedad argentina, a los medios y sobre todo a una pálida oposición que sólo atinaba a acompañar la mayoría de las iniciativas progres y oponerse nada más que a los más lancinantes latrocinios, privada de una crítica ideológica sistémica, de un pensamiento conservador robusto, de una orgullosa valoración de las tradiciones. La campaña progre dirigida contra los valores, llevó a votar por virtual unanimidad un Código Civil que ya no contempla la obligación de fidelidad como elemento esencial del matrimonio (cabe preguntarse entonces qué es ahora el matrimonio), habla de “personas humanas”- dicho sea de paso, no fueron kirchneristas los que interpusieron un habeas corpus por un orangután-, o exige pedir la opinión a los hijos antes de adoptar (la progresía no estableció todavía análoga exigencia a la hora en que los padres se disponen a cumplir el “officium naturae” al modo tradicional).
Lo sorprendente del kirchnerismo es que aunaba un absolutismo del poder ("vamos por todo") con un relativismo radical y disolvente. Por ello era habitual el espectáculo de pluralistas uniformados por el doble pensar, en el que se podía presenciar una orgía en una universidad pública como actividad extracurricular o burlarse de las religiones, pero se prohibía expresar dudas sobre la cantidad de desaparecidos, o de pobres, o cuestionar la enseñanza de la homosexualidad o del uso de la marihuana a los niños.
Ahora que por fin han sido expulsados del poder la tarea de la ciudadanía argentina es reconstruir el sentido común. El daño material que provocaron los kirchneristas es mínimo comparado al daño espiritual, por ello más que nunca el pasado debe sepultarse antes de que sus restos putrefactos inunden con su pestilencia nuestro futuro.
miércoles, 25 de noviembre de 2015
sábado, 31 de octubre de 2015
Argentina contra la pared
José Luís Bruno, el actual Fiscal
Federal de Orán, hizo algo extraordinario en la Argentina de hoy: ser realista, coherente y práctico. ¡Tremendo pecado! Concretamente el funcionario
judicial señaló que la ciudad boliviana de Bermejo ha crecido enormemente en
los últimos tiempos y eso hizo que se convierta en una base de operaciones del
crimen organizado; de allí que, para Bruno, una muralla en Aguas Blancas ayudaría
a controlar el narcotráfico y el contrabando que azota a diario a la región.
Amurallarse no es un gesto
amable, pero es una necesidad. Ciertamente los muros no son la solución
definitiva a los problemas fronterizos, pero son un instrumento muy útil para
contribuir con el avance del crimen. Igual que poner rejas sobre las ventanas
de una casa.
Es por ello que resulta asombrosa
la reacción de muchos personajes e instituciones salteñas. Baltasar Lara Gros,
un diputado provincial oficialista, hijo del intendente de Orán, sostuvo que la
medida es inútil porque es paliativa. Nadie dice lo contrario, pero ello no
vuelve a la idea de la muralla en una mala idea. Todos estamos de acuerdo en que la muralla es una medida
primaria, un gesto necesario para anunciar el fin de fiesta. Si Lara Gros cree que poniendo una pared se resuelve todo, entonces significa que este político es corto de vista y no tiene capacidad para comprender que la realidad se cambia paso a paso.
Lara Gros asegura además que en la
frontera entre México y EEUU hay una muralla, y aún así la droga sigue ingresando al país anglosajón. Ello, claro, es cierto, pero lo que el legislador no menciona es que
el tráfico de drogas sería mucho más sencillo si el muro no existiese.
Los argumentos anti-muralla de
Silvia Jarzún son aún mucho más graves que los de Lara Gros: según la dirigente
peronista el blindaje debe ser sólo simbólico, mas no físico. O sea que con trabajo y
educación, la droga no pasará. El pensamiento es agradable y políticamente correcto, pero olvida que los que
mueven la droga que se exporta son gente con estupendos trabajos (la mayoría
está en el gobierno) y con educación de sobra (hay abogados, contadores, etc). La muralla no salvará al chico
que está en la calle fumando paco, pero servirá para que el que le entrega el
paco al que se lo vende al fumador no pueda hacerlo con la impunidad que lo
hace hoy en día.
Sin embargo quien se llevó los
laureles de la estulticia (o de la complicidad) es Ricardo Díaz, el cónsul
boliviano en Salta. Según este diplomático, la muralla detendría la “unidad
latinoamericana”. ¿Acaso este hombre cree que una pared puede frenar un
sentimiento? ¿Lo dice por imbécil o por desgraciado?
Y para empeorar las cosas, el tal
Díaz sostuvo que no debe pensarse en el narcotráfico como algo relacionado a la
inmigración. Si bien es cierto que la producción de drogas en territorio
argentino crece día a día, lo cierto es que los estupefacientes siguen
ingresando en cantidades gigantescas a través de las fronteras nacionales,
especialmente a través de la frontera norte. No es un secreto que el 90% de la cocaína que
penetra en nuestro país lo hace a través del espacio boliviano, y
tampoco es un secreto que existen las “mulas”, que son gente que carga con
la droga encima suyo y cruza de un país al otro como si fuese alguien honesto
haciendo un simple viaje internacional.
Para rematar este asunto, el infaltable INADI –una de las más costosas sucursales de La Cámpora – emitió un
comunicado acusando al Fiscal Bruno de ser un xenófobo por querer defender la
legalidad. Insólitamente, el funcionario judicial terminó por ceder ante la
presión y se desdijo públicamente.
En Misiones el gobierno de la
provincia decidió hacer lo que en Salta es sólo una ilusión: ellos ya han levantado el muro y están controlando la frontera de modo tal que a los
narcotraficantes y a los contrabandistas no les resulte tan sencillo atacar a
la Argentina. La
guerra contra los criminales tiene otra dimensión en Misiones: allí los
argentinos parecen querer derrotar al enemigo. Aquí, en cambio, ellos nos
tienen contra la pared.
martes, 27 de octubre de 2015
jueves, 22 de octubre de 2015
Me da vergüenza Victoria Donda
Me da vergüenza Victoria Donda. Mucha. Y es injusto, porque quien debería sentir vergüenza es ella. Sin embargo nada: pide que sea legal el asesinato de inocentes, pide que la droga inunde las calles y destruya cerebros libremente, pide que los delincuentes sean alojados en cárceles con puertas giratorias y que los policías combatan al crimen con silbatos y aplausos. Todo ello sin sentir vergüenza. Al contrario: siente orgullo. La carrera política de esta mujer es producto de la culpa de la sociedad argentina, una culpa que antes no existía, y que empezó a crecer cuando nos dijeron que había que avergonzarnos porque nuestros soldados ganaron una guerra. Mientras eso pase, Donda seguirá enquistada en el poder, y quienes sufriremos de la vergüenza seremos nosotros y no ella, como debería de ser en realidad.
viernes, 16 de octubre de 2015
"No es problema mío"
Consultados acerca del aborto, los candidatos dijeron:
Miguel Nanni, Cambiemos
El tema ya está tratado, ya hay un decreto reglamentario nacional, está especificado en el código penal, me parece que en este punto nosotros, hoy, la sociedad ya tiene por lo menos, en este plazo, una solución provisoria. Me parece que dentro de poco, culturalmente, va a llegar el tiempo de volver a discutir el tema.
Javier David, Frente para la Victoria
No es una discusión, se ha avanzado con el fallo de la corte de justicia, pero me parece que son casos puntuales. Todavía necesitamos educación sexual, necesitamos poder entrar en las escuelas, necesitamos poder prevenir, necesitamos poder hacer una serie de cuestiones vinculadas a la salud de la población para después ir a una discusión mucho más amplia. Yo no estoy de acuerdo.
Por lo visto Nanni está feliz con que "provisoriamente" se autorice el asesinato de niños inocentes. En tanto que David no está de acuerdo con el aborto, pero ello no significa que está en contra.
En cambio lo de Olmedo es totalmente distinto:
Alfredo Olmedo, UNA
Yo siempre a favor de la vida. Y si me tengo que quedar nuevamente solo defendiendo la vida, me voy a quedar así defendiendo la vida como corresponde.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



