domingo, 30 de junio de 2013

La que injuria

Cristina Kirchner le escribió una carta al Papa Francisco: 
Bien es sabido que cuando el entonces cardenal Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires no gozaba de la estima de la familia Kirchner, con la que tuvo sonados encontronazos por la defensa del prelado de la vida humana y del sacramento del matrimonio o por sus críticas a la corrupción.
Sin embargo, al ser elegido Papa la presidenta quiso dar un giro a su relación tras observar que el sucesor de Pedro era argentino. Así intentó limar asperezas y acudió a todos los actos oficiales de inicio del Pontificado. Por su parte, Francisco tuvo el detalle de que fuera la primera jefa de gobierno que recibiera.
Sin embargo, las formas y el fondo de Cristina Kirchner no ha cambiado en exceso. Y para muestra la esperpéntica carta que la presidenta argentina ha enviado a Francisco por la festividad de San Pedro y San Pablo. Cuesta incluso en diferenciar si la misiva es real o una broma. Pero es verdadera.
Toda la carta es un cúmulo de despropósitos y de insultos al protocolo. "La verdad que es la primera vez que le escribo una carta a un Papa.- Y ni que hablar de felicitarlo por la celebración del ‘Día del Pontífice’. Ni idea". Así comienza su carta Cristina.
A continuación explica que le han recomendado que escribiera ella la carta al ser el Papa argentino. Y así critica el protocolo establecido. "Me mandaron un modelo de carta que parecía escrita de compromiso protocolar del siglo XIII", afirmaba.
La estrafalaria carta sigue así: "les dije: ‘eso no lo firmo’. Para eso mejor sigan enviando lo que mandaban. Así que me tomé la licencia de dirigirle una carta (acepté que fuera dirigida a Su Santidad bla, bla bla, tampoco es cuestión de no aceptar nada)".
Todo esto, ¿para qué? "Así que Feliz Día del Pontífice", escribe la presidenta argentina, que añade que "mi idea era encabezar con su nombre como Usted prefiere, pero me dijeron ‘no presidenta’".
La conclusión, asimismo debía ser acorde al texto, y termina diciendo que "bueno, ya está. ¿Tienen razón? La verdad que no sé. Pero tampoco era cuestión para pelear. Hasta siempre y cuídese. Tome mate. Usted me entiende".

viernes, 28 de junio de 2013

La narcopolítica como delito de lesa humanidad

En Salta el narcotráfico se organiza con la complicidad de todas las esferas.
En estos días los diarios hablan de narcopolicías, pero en Salta también hemos tenido casos de narcogendarmes, narcoambulancias y cosas así (faltan los narcobomberos). Y no nos olvidemos de Ernesto Aparicio, Arturo Cifre, Guillermo Durán y otros personajes de esa calaña. 

En la misma entrevista, nuestro Diputado Nacional sostuvo que para “los que deciden ser delincuentes ya no existen los Derechos Humanos". Coincido. Y voy un poco más allá: en la actualidad el narcotráfico es el delito que mayor dinero cosecha y el que mayor daño causa, es hora ya de que el narcotraficante, todos los miembros de esas nefastas cadenas, sean juzgados como lo que son, vale decir es hora ya de que esos cretinos sean tomados como autores de delitos de lesa humanidad. 

jueves, 27 de junio de 2013

Los políticos, la gente y los problemas

En una entrevista, Alfredo Olmedo señaló algo que es muy cierto:
“Hoy en día los jóvenes roban para drogarse, el delincuente está en la calle y la sociedad está entre rejas"
Meditando sobre esta declaración, y recordando lo que escribí sobre antipolítica hace unos días atrás, cada vez me queda más en claro que los problemas de la gente no son los problemas de los políticos. Ellos viven en un universo paralelo donde su cómoda realidad no tiene nada que ver con la dura realidad que nosotros enfrentamos a diario. Es decir hace unos días escribí sobre un contraste patético: Urtubey e Isa publicitan la inversión de una suma muy grande de dinero para contratar a César Pelli para que haga un museo, al mismo tiempo que las escuelas de la provincia se desmoronan por falta de mantenimiento. Los políticos por encima de la gente, más obvio, imposible.

Ahora, con las elecciones avecinándose, Salta publicita el voto electrónico. El voto electrónico no es más que un despilfarro de dinero en un sistema para sufragar que resulta poco seguro. Por otro lado, por estos días, gente de Orán recurre a la tecnología para elaborar un mapa del delito que sirva para ayudar a proteger a los ciudadanos de la amenaza de la delincuencia. Vale decir mientras los políticos invierten en tecnología para manipular la voluntad de los electores, la gente intenta darle un determinado uso a la tecnología con el fin recuperar un poco de la libertad que los malvivientes le han robado.  

Como digo: políticos y sus problemas por un lado, el pueblo y los suyos por el otro. Parece increíble, pero así es la Argentina actual. 

miércoles, 26 de junio de 2013

Sin consumidor no hay narcotráfico

La entrevista al psiquiatra Juan Carlos Negrete que leí ayer me ayudó a disparar otra reflexión sobre el tema de las drogas. Negrete dijo: 
- ¿Tiene alguna postura tomada respecto del debate sobre la despenalización de las drogas?
- Liberar el acceso a las drogas me parece una medida contraproducente, así como tampoco estoy a favor de poner en la cárcel a un muchacho drogodependiente. Estoy seguro de que si liberan el uso de sustancias, tendremos más gente con problemas de adicciones. Es interesante analizar la cuestión del comercio ilegal: es inaceptable que haya gente que se enriquezca con eso. Pero que el Estado quiera administrar tampoco es la mejor opción; porque siempre va a haber algún tipo de consumidor dejado de lado que tenga que recurrir al mercado ilegal.
Me llama la atención sobre todo lo último. Si el Estado admite el consumo de drogas peligrosas, es decir si vuelve legal a las drogas ilegales, no puede hacerlo al ciento por ciento. Porque hay drogas que son mucho más monstruosas que otras, hay drogas que extirpan de humanidad a las personas mucho más velozmente que otras. Y siempre habrá alguien dispuesto a ir detrás de esas drogas (o, mejor dicho, a dejarse ir por esas drogas). Entonces si se admiten unas drogas y se prohíben otras, se estará en la misma situación que ahora sólo que con un mayor número de adictos. 

Ya tenemos bastante con el tabaco y el alcohol. Sumarle a estas drogas algunas de las que integran el catálogo de drogas ilegales (marihuana, cocaína, etc) es sólo aumentar los problemas en lugar de reducirlos. 

En lugar de despenalizar las drogas sobre lo que se debería estar hablando es sobre la multiplicación de centros deportivos, escuelas de artes y clubes de ciencia. 

martes, 25 de junio de 2013

Los espacios vacíos: ¿con qué llenarlos?

Juan Carlos Negrete es un psiquiatra argentino que desde hace cinco décadas vive en Canadá. De visita en nuestro país, dijo en una entrevista: 
- Sobre los métodos de prevención de uso de drogas, ¿tiene alguna receta 
- Es difícil si uno piensa que tenemos una juventud desposeída de roles sociales. La primera medida de prevención sería, entonces, devolverle a la juventud un puesto en la sociedad. En vez de poner más servicios médicos, yo pondría un club para que jueguen al básquet, por ejemplo. Un club hace mucho más que lo que uno pueda hacer desde la salud. Además, todo lo que se haga desde las áreas de desarrollo social son medidas que tienen un efecto palpable en la frecuencia y tasa de consumo. Hay que rellenar con algo que no sea droga tantos espacios vacíos que tiene la juventud. 
Este hombre es un campeón del sentido común, algo raro en estos días. Si la juventud tiene un vacío entonces hay que llenárselo con algo, eso está claro. Ahora bien, el problema es con qué llenar ese vacío. ¿Con el "relato", con el programa "votos por paco", con historietas del "Nestornauta"? Negrete sostiene que no, que un club de barrio, un espacio para el deporte, es menos dañino que las drogas y más sano que la politiquería. 

Yo veo ahí un problema esencial de nuestros días: el kirchnerismo se dirige hacia los jóvenes con una promesa de futuro, de un futuro que ellos deben construir. Entonces los chicos se suben a ese tren, sin saber que será imposible que avance por donde ellos quieren que avance (pues de hacerlo realmente terminaría atropellando a toda la gente que no coincide con ellos). 

Yo pienso que al vacío de nuestro jóvenes hay que llenarlo de un futuro impredecible, no de objetivos puntuales que son destructivos tanto si se alcanzan como si no lo hacen (si el kirchnerismo triunfa entonces millones de argentinos se verán sumamente frustrados ante la caída definitiva de los valores patrios, pero si no triunfa entonces otros muchos argentinos -los propios kirchneristas- se convertirán en tóxicas bestias rencorosas y vengativas). 

El deporte es una escuela mucho más noble que la política. En el deporte -cualquier deporte, ya sea básquet, fútbol, rugby, tenis, ajedrez, etc.- hay competitividad, búsqueda de objetivos, solidaridad, sentimiento de superación, cosas necesarias para la vida y más propias para educar a un joven que una banderita de La Cámpora y un manual de frases del Che Guevara. Con el deporte se aprende a través de la experiencia, mientras que la política es el lugar donde casi siempre se dice una cosa y se termina haciendo lo contrario, por lo que la experiencia de quien participa en política suele ser más negativa que positiva. 

Sinceramente yo no quiero jóvenes drogadictos en mi país, pero tampoco quiero estos pichones de politiqueros que pululan por estos días. Ambos me dan pena. Quiero jóvenes formados en los deportes, en las artes y en las ciencias, pues ellos serán estupendos políticos en el futuro, y, más importante aún, ellos serán los constructores del futuro que deseen construir.

domingo, 16 de junio de 2013

La antípolítica como solución política

Este domingo El Tribuno publica una extensa entrevista a Alfredo Olmedo, en la cual el Diputado Nacional denuncia las bajezas de los clanes políticos de Salta y recuerda que fue perseguido por estos siniestros personajes. También sostiene que el genocidio provocado por las drogas es consecuencia directa de la destrucción del tejido social, de la crisis de valores y de la fatal desesperanza que nos agobia a los argentinos.  

De todo lo dicho por Olmedo hay algo sobre lo que particularmente me interesa detenerme, y es esta respuesta:
El gobierno provincial asegura que hay escuelas nuevas en toda la provincia. ¿Qué sintió usted con la tragedia del nene que murió en el Hogar Escuela aplastado por una pared? 
Hay una falta de estructura que se pretende arreglar con una lavada de cara en las escuelas y no se va al fondo del problema, que lo tenemos no solo en el Hogar Escuela sino también en muchas escuelas del interior. Seguramente donde usted vaya verá problemas en las escuelas ¿Lo van a solucionar de un día para el otro? Seguramente no. Todos somos responsables: el gobierno actual, el anterior. La situación exige una inspección y obras pero de verdad y no con un pintada para ver como queda más linda para el día que venga un político. Estas inspecciones deben contemplar incluso la adopción de medidas antipolíticas que nadie se anima a tomarlas, como por ejemplo la clausura de establecimientos. Esto es mejor antes que la tragedia.
Olmedo está planteando la antipolítica como solución a un problema gravísimo. Me parece excelente. Normalmente lo antipolítico se plantea en Salta no para darle respuesta a la gente sino para generarles preguntas. Un ejemplo: recientemente Urtubey e Isa viajaron a EEUU para proponerle al arquitecto César Pelli la construcción de un museo en España y Juramento; la gente reaccionó señalando que antes que esa obra multimillonaria, Salta necesita muchísimas otras cosas en materia de infraestructura. Ahí está la pregunta: ¿por qué construir una obra de esas características y no emplear los dineros en lograr evitar que las escuelas se conviertan en patíbulos para nuestros niños? Los políticos argentinos no lo responderán jamás, un argentino político como Alfredo Olmedo si puede decirlo: al Oficialismo y a la Oposición sólo les interesan sus asuntos personales, el pueblo sólo entra en sus vidas como ese gran estúpido del que hay que burlarse y hay que embaucar cada dos años. 

viernes, 14 de junio de 2013

El retorno de los eunucos

Consultado sobre el problema de los violadores, Alfredo Olmedo dijo recientemente:
Yo tengo cuatro propuestas respecto a este preocupante tema. En primer lugar propongo que se aumente la sentencia hasta llegar a la cadena perpetua. En segundo lugar que el condenado no pueda salir de la cárcel bajo ninguna circunstancia, es decir que no se le reduzca la condena por buena conducta. En tercer lugar propongo que, dentro de prisión, trabaje a favor de la víctima o que el 50% de sus bienes sean destinados a la persona perjudicada. En cuarto y último lugar la castración física y que se quede adentro de la cárcel por el resto de su vida.
De lo declarado por nuestro Diputado Nacional se sigue que a un violador se lo debería castigar obligándolo a realizar trabajo reparatorio, dándole prisión perpetua y sometiéndolo a castración. En lo personal estoy de acuerdo con lo primero y lo último, pero no con lo del medio. Es cierto que los violadores tienen una fuerte tendencia a reincidir, de hecho en la actualidad las estadísticas indican que un poco más de la mitad de violadores condenados vuelven a violar después de haber sido liberados. Pero ello se da porque actualmente no hay castración; al someterlos a castración lo más probable es que esa situación cambie.

Las feministas y los dedehachehachistas rechazan rabiosamente la idea de la castración. Su argumento es que quien viola no lo hace para satisfacer sus deseos sexuales sino que lo hace para aterrorizar a alguien. Infieren, por tanto, que un violador va a violar siempre, aún aunque no tenga genitales.

Hace unos meses yo contesté a ese argumento diciendo que sostener algo así “despoja de toda humanidad a los hombres y los torna en monstruos”. Entiendo que en lo relativo a las violaciones Olmedo esté siendo bienintencionado, pero veo que no está planteando las cosas con la lucidez que plantea otros asuntos.

Aquí creo que la disyuntiva debería ser: cadena perpetua o castración. Aquel violador que desee conservar sus genitales intactos entonces deberá hacerlo dentro de los límites de un precinto penitenciario. Ello significa que se sigue que aquel que podrá salir es el que ya no tiene genitales. ¿Cómo decidir quien conserva sus genitales y quien los pierde? Pues yo creo que eso es una decisión personal.

En efecto, si el propio violador pide ser castrado se acabaría con la objeción de que la castración viola los derechos humanos. El violador aceptaría su condición de enfermo e inadaptado, y pediría una solución al Estado (que exceda lo punitivo). Éste se la daría, permitiéndole al hombre castrado reinsertarse socialmente bajo la categoría de “eunuco”.

Un eunuco, un hombre voluntariamente despojado de sus genitales, no volverá a violar. La clave está en que, durante la estancia en prisión del violador, profesionales idóneos trabajen en torno a los aspectos psicológicos de los delincuentes para que éstos vean como factible el eunuquismo. Vale decir lo que se debería tratar de hacer es que un delincuente vea positivamente a la idea de su castración y, tras meditarlo cuidadosamente, la solicite como momento de inicio del camino de su recuperación. 

La generación "ni-ni" productiva

Romebey y Urtumero intercambiando miradas y discursos
"La gente se ha cansado de esta pelea entre políticos de siempre. Lo cierto es que no sé si es una pelea real o de mentirita, pero vaya que hay problemas que necesitan una rápida respuesta por parte de los políticos. Por eso, ahora hay una nueva generación que dice NI-NI: ni Urtubey, ni Romero", expresó Olmedo.